El fantasma que quería sobrevivir

Seudónimo: Yasho

El fantasma que quería sobrevivir

Hace mucho tiempo, en un castillo vivía un fantasma llamado Fuego. Tenía siete años, su color era rojo que representa una personalidad fuerte y su castillo era muy caluroso. Fuego le tenía miedo a los fantasmas de agua, porque había una leyenda que decía que eran malos y crueles. 

Una mañana se despertó temprano para practicar sus poderes, tenía tres poderes: sacaba por los ojos fuego, aventaba con sus manos piedras de fuego y escupe chispas de fuego. Después de practicar desayunaba tortilla quemada, que era su comida favorita. Ese día invitó a sus amigos: Chispa y Volcán, jugaron el juego de “guerra contra los fantasmas de agua”, en donde tenían que derrotar al fantasma de agua. Fuego era el que se hacía pasar por el fantasma de agua, en el juego utilizaban unos walkie-talkies que se repartieron entre Chispa y Volcán para saber cómo atacar a Fuego. Y así jugaron todo el día. 

Después se hizo de noche y sus amigos regresaron a su casa. Al día siguiente se despertó Fuego y se fue a la escuela como cualquier día normal. A su escuela llegó un niño nuevo llamado Charco y Fuego lo invitó a jugar a su casa en la tarde para conocerlo más. 

Ya en la tarde, alguien tocó la puerta “¡toc, toc, toc!”, -¡Hay alguien ahí! dijo Charco y Fuego contestó. -¿Quién es? -Soy el niño nuevo de la escuela, le respondió Charco -Ok, ya voy. Fuego abrió la puerta pero se encontró con una sorpresa ¡era un fantasma hecho de agua! ¡Esa era su peor pesadilla!, trató de escapar y se escondió, entonces Charco entró a la casa y dijo: -¿Hay alguien aquí? No se asusten soy un fantasma bueno, solo quiero tener amigos y poder jugar, porque nadie quiere jugar conmigo, me siento muy solo. Entonces  fantasma Fuego, escucho lo que dijo Charco y entendió cómo se sentía porque a él también le pasó lo mismo. Fuego le dijo con escalofríos y todavía escondido: -Es que todo el mundo cuenta la leyenda que ustedes los de agua son malos y crueles. Charco le respondió, -Esas son mentiras, toda mi familia y yo somos buenos y solo queremos encajar aquí porque siempre nos excluyen de todos los lugares, creo que la gente debe de conocernos más. Charco encontró el escondite de Fuego y le dijo que saliera, Fuego salió con miedo por que no le creía, pero al verlo le pidió una disculpa y le dijo que ya nunca más iba a excluir a ningún fantasma por su apariencia o por lo que dijera el mundo. 

Fuego llamó a sus amigos Volcán y Chispa, les contó todo y lo entendieron. Después empezaron a platicar y se les ocurrió una idea, querían decirle al mundo que los fantasmas de agua no eran malos ni crueles y que ya no debían tratarlos mal y que tampoco podían jugar el juego de “guerra contra los fantasmas de agua”.  Así que decidieron hacer unos dibujos para repartirlos en la ciudad, ahora utilizaban los walkie-talkies para comunicarse y saber a qué lugares ya habían repartido. 

Desde ese momento el mundo empezó a reflexionar y a incluir a los fantasmas de agua.

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