La bailarina de ballet

Seudónimo: Ballerina

La bailarina de ballet

Una vez existió una mamá que se llamaba Tini. Ella estaba emocionada por su futura hija. Tras nacer, a la bebé le encantaba la leche porque en esos momentos su mamá la abrazaba. Tini decidió que la bebé se llamaría Gris. Tini la crió para ser muy fuerte física y emocionalmente. Cuando creció, a Gris le gustaba ir al parque con sus primos y su mamá. También le encantaba ir a sus clases de ballet. A los cinco años, Tini, su mamá, le dijo que siempre debía tomar las decisiones a su gusto. A los 13 años tuvo su primer novio, quien se llamaba Jaco. Él le regalaba flores, dulces y cartas. Fueron novios durante muchos años. Hasta que a los 23 años, él le dijo que si quería casarse. Pero no todo era bello. Jaco, comenzó a cambiar. Le dijo que para casarse con él, ella tendría que dejar todo lo que amaba, principalmente el ballet, pues no le gustaba la falda que usaba, ni las zapatillas, mucho menos que otros hombres la vieran bailar. Jaco se transformó completamente: ya nunca le preparaba sorpresas, casi no hablaba con ella, ni le daba regalos. Gris se sentía triste. Faltaba un mes para casarse, aunque ella ya no estaba segura. Gris amaba el ballet porque cuando bailaba olvidaba cualquier problema... Se sentía totalmente libre. Cuando faltaban 10 días para la boda, Jaco, le dijo: “si no dejas de bailar ballet, no me caso contigo”. Ella se quedó pensando en su amenaza. Al día siguiente se dijo a sí misma: “no voy a dejar de hacer algo que me gusta”. Se prometió que se casaría solo hasta que encontrara un novio que la respetara. 

Unos primos cercanos le presentaron a un amigo que se llamaba Jootil. Él le dio un chocolate que tenía en la bolsa y así comenzaron a platicar. Era un joven amable, detallista y guapito. Su boda fue maravillosa. Él trabajaba  mucho para llevársela de viaje y pagarle sus clases de ballet. Platicaban muchísimo. Él nunca la amenazó con que dejara de hacer algo que a ella le gustaba. La dejaba ser libre como ella quería. Compraron una casa cerca del parque Fitutin para que cuando tuvieran hijos pudieran ir a jugar ahí y disfrutar juntos.

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