Mi lenta muerte

Seudónimo: Nad

Mi nombre es Sebastián, yo no me muevo, no hablo, ni le hago daño a nadie, solo estoy ahí, como una persona más, y me moriré porque no hay nada mejor qué hacer, si no me muero solo en mi mundo gris estaré, ya que a mi asqueroso cascarón se le acabaron las pilas. Me encuentro en este mundo gris que mis ojos ciegos se niegan a ver, en este mundo en el que nunca sale el sol, mi muerte ha sido lenta, llevo diez años vivo y diez años esperando ya no vivir más. La vida no me sirve de nada, en mi mundo solitario solo soy Adán esperando hacer brotar mis órganos para crear a Eva, pues diez años de no abrir los ojos es la cosa más terrorífica que te puede pasar.

En mi mundo la mejor recompensa es sacar de mi moribundo cuerpo aquello que late dentro de mí, y que mi alma sea la víctima de otra persona.

Las personas me hablan como si no tuviera cerebro, lo que no saben es que realmente mi mente es lo único que sirve dentro de este cascarón, en esta lenta muerte que estoy sufriendo, esta muerte en la que yo soy la única víctima, en esta vida mis enemigos son mis padres, que han hecho todo lo que está en sus manos para que yo pueda sobrevivir. Como si la vida para mí realmente fuese importante, si tan solo ellos supieran lo que realmente significa el fin para mí, si superan las tristes noches que paso anhelando ese último día que no parece llegar. ¡Cómo quisiera poder hablar o emitir sonido alguno que demuestre esta enorme inconformidad con la que cargo, si tan solo pudiera hacer algo más!

Para mí, solo sirven dos cosas: mi cerebro y mi oído. 

Sin mi oído ¿Cómo seré capaz de escuchar el llamado de la muerte?, y sin mi cerebro, ¿Cómo pensaré que ya logré escapar de esta pesadilla que me ha aterrado por toda mi vida?

Hoy en día, a todos los doctores que hacen su esfuerzo para que sobreviva, los consideran héroes, pero yo los considero un obstáculo más que no permiten que cumpla mi objetivo en este mundo. 

Existen muchos tipos de enfermos, los cuales aseguran seguir vivos debido a sus letanías, mientras que yo rezo porque me arranquen el alma de una vez por todas.

¿Cómo describir dicho sufrimiento?, ¿Cómo vivir estando muerto este tránsito al otro mundo?, ha sido tan lento, ¡ya no la soporto más!

Si tan solo pudiera moverme, para cortarme las venas y morir de una vez, pareciera que el mundo no comprende que la finalidad de mi vida era finiquitarla, yo escucho y escucho, las personas me dicen, ¡todo va a estar bien! vas a salir adelante. 

Por favor, que alguien me explique de qué me sirve salir adelante si lo único que quiero es arrancar aquello que late dentro de mi piel, para así subir a mi verdadero hogar a donde merezco. Porque mi vida no es más que un juego, con simples muñecos de papel, pero no veo el día en que me desechen como a un juguete más.

Últimamente me he puesto a pensar, y me doy cuenta que D-os es muy inteligente, ya que si tan solo hubiera dejado moverme, ya me hubiera arrancado el corazón, si me hubiera dejado hablar, ya hubiera rogado que alguien me pueda ejecutar, si tan solo me dejase ver, podría ver el asco del mundo que ha hecho. Soy él único capaz de entender que este mundo es un asco.

Muchas personas dicen que soy discapacitado, que soy raro, incluso que soy más delicado, cuando en realidad es todo lo contrario, nunca he cometido un error, jamás digo nada que no tenga que decir, ni siquiera veo cosas que no se deben de ver.

Así que hoy me atrevo a declararme aquel ser surgido de la perfección, ese ser que cada minuto de su tiempo lo dedica a pensar, a buscar hasta el más mínimo error de lo que algunos catalogan como felicidad.

Estos pensamientos desembocan en un río de ideas, pero la perfección me ha dejado saber también que soy el indicado para dormirme y no despertar jamás. Es hora de dormir para despertar totalmente muerto. Adiós.

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