No romper

Pseudónimo: Emy

Sí, ese fue el momento en que todo parecía derrumbarse, todo se veía tan extraño, tan solitario, ni una persona pasaba por allí esa tarde, nadie lo entendía, pero algo sucedía, no sé si un golpe o una risa, pero presentía que saldría y un susto nos iba a dar, nadie pensaba acercarse. Y si saltaba y mataba a toda esa gente que en verdad no había. Eran nubes o un susurro que me atraía y me abandonaba, o era un ruido mudo que, si fuera más fuerte sería más intenso, casi insoportable. Si me acercase a mirar, pero mis ojos no podrían ni caminar, o si lo viera y se derramaran mis lágrimas -que aún no sé si son dulces o amargas-, lo pienso otra vez, podría ser que fuera alegre y deslumbrara al verlo, o me callera en sus brazos sin darme cuenta que no los tengo, o aún si pudiera tocarlo y sentir la felicidad que penetraba de lo más profundo, o lo más negro.

Me acerco para admirarlo, pero no me atrevo, cargada de coraje, abandono el sitio, jamás quiero regresar a ese dudoso sentimiento, que quizá es por el cual nadie pasa por aquí hace… tanto. Yo lo intento y tampoco lo he logrado, probablemente es que alguien aquí teme descubrir aquello que está dentro de este lugar, pero si es por aquella razón por la cual mi patria es así de gris e infeliz, volveré a resistir y lograré averiguar aquello que nunca conocí.

Al final, creo que no voy a lograr derrotar esto y creo que el fracaso es lo que me seguirá como una sombra. La vida sigue igual, no pienso ser la heroína que cumpla el sueño de mi pueblo, aunque lo ame, no soy yo. Olvidaré esto que a mi vez soñé y en un futuro me veré obligada a admitir que si para esto fui creada es porque con eso continuaré. Me estremece romper con esta formación heredada, si nadie lo ha hecho, ¿por qué yo sí?

Estoy agotada luchando contra mi deseo y la tradición. Hoy dormiré sin soñar.

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