Sever la

Seudónimo: Chupis

Sever la

Había una vez una niña que se llamaba Emily. Tenía 10 años. El pelo castaño oscuro y ojos cafés. Pero la característica principal de Emily, la más descriptiva era su perseverancia. Ella siempre intentaba las cosas una y otra vez hasta conseguirlo. Un día estaba acostada en su cama viendo televisión, de pronto, decidió que era momento de hacer limpieza y organizar. Entonces, empezó a acomodar sus cajones y sus repisas. Luego fue al closet, ahí también organizó y separó los pantalones y las faldas; las blusas y los tops. Ya iba a salir del closet para seguir organizando pero notó una extraña mancha en el espejo. La frotó con la manga de su blusa, pero no se quitó, de nuevo la frotó enérgicamente sin éxito.  Entonces, dijo:

- Tú te lo buscaste, mancha -

Fue por una toallita húmeda. Emily estaba decidida a quitar la extraña mancha. Frotó la mancha un poco más desesperada. En ese momento el espejo la absorbió. Vio todo negro por varios segundos. Confundida, asumió que sólo se había mareado por el esfuerzo de querer quitar esa horrible mancha. Pero no, no fue eso. Ella no sabía que su espejo estaba invadido por una plaga (con cara de mancha), que se llamaba ‘‘Sever la’’ (si quieres saber qué dice, leelo al revés).

«En fin, lo bueno es que esa espantosa mancha ya se quitó», pensó Emily.

(Parece que Emily de verdad odiaba esa mancha). Iba a seguir organizando el desastre de su baño, sin embargo, notó que estaba todo demasiado organizado. Entonces, ya no tenía nada que hacer. A Emily se le antojó leer. Fue a su buró para agarrar el libro, notó que estaba del lado izquierdo y siempre estaba del lado derecho.

«Mmmmmm, qué raro… Nah, no importa», se dijo a sí misma. 

Después de un rato de leer a Emily le dio sueño. Quiso un dulce para revivir su energía. Fue a la despensa, vio la canasta de dulces pero ninguno se le  antojó. Ahí fue cuando se acordó de que Isaac (su vecino) estaba vendiendo dulces en el Lobby. Fue al elevador, quiso picar el botón hacia abajo, porque ella vivía en el piso más alto, pero sólo había un botón para subir como si estuviera en el piso más bajo.

Mmmmmm «qué raro» y lo picó de igual modo. Dentro del elevador pico el botón del Lobby, pero cuando el elevador comenzó a moverse, sintió como si estuviera subiendo en vez de bajar.  

Mmmmmm «qué raro» volvió a pensar, «seguro estoy cansada»

Llegó al Lobby y vio a Isaac.

-¡Hola, Isaac! ¿Cómo estás?

- Bien, ¿Y tú? 

- Bien gracias. Este…. ¿Cuánto cuestan las Pringles mini? 

- A ver…. 20 pesos.

- Dame las Pringles, por favor. ¡Ay, no! se me olvidó el dinero.

- ¿Para?

- Cómo que ‘‘para’’, pues para pagarte.

- ¿Te sientes bien?

- ¿Yo? Sí, por qué

- Las ventas no funcionan así, yo te doy las Pringles y los 20 pesos. Imagínate, sería horrible ganar dinero en vez de perder dinero. Toma, llévatelas; seguro te afectó tanto el sol. 

Emily, confundida, se subió a su casa. En el elevador pensó e hizo relación de todas las cosas que le habían pasado

«Mmmmmm… En el espejo se ve todo al revés, ¿no? Y todo lo que me ha pasado recientemente está al revés; Primero, ya no me faltaba nada por organizar, luego mi libro estaba del otro lado, luego el elevador y luego le compré las Pringles ¿y él me las pagó?»

«Mmmmmm… Es como si… Es como si esa mancha además de ensuciar mi hermoso espejo, hiciera que ¡todo en mi vida estuviera al revés!»

Emily poco a poco fue entendiendo lo  que estaba pasando. Corrió al espejo y volvió a tallar la mancha, luego volvió a ver todo negro, pero la diferencia era que esta vez ya sabía que no era que se hubiera mareado sino que el espejo era un portal a un mundo al revés. Que solo se abría el portal cuando el espejo estaba enfermo de el virus ‘‘Sever la’’. Después corrió a ver su baño y ya estaba desorganizado.

- Ahhh, cómo me gusta ver mi hermoso y desorganizado baño.

Después corrió a su buró para ver su libro y estaba del lado derecho como siempre. Luego fue al elevador y le alegró ver que la flechita estaba en dirección hacia abajo, también como siempre. A continuación también sintió que el elevador iba para abajo, como siempre. Finalmente fue con Isaac y le pidió un Milky Way y esta vez sí le pidió el dinero.

Y así fue como Emily descubrió que existía un portal en el espejo que cuando estuviera la mancha tenía la oportunidad de viajar a un mundo Sever la.    

Pero lo que no sabía era que si se hacía de noche dentro del portal, no podría regresar.

Esta historia continuará...

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