Un vacío reflejado en una botella

Me encuentro en mi habitación, en la cama de mi cuarto oscuro, en donde más me gusta estar. En donde más alejado, solo y tranquilo me siento. Me pongo mis audífonos porque no soporto escuchar los gritos en mi casa. Los gritos de desesperación de mi madre cuando ya es tarde y mi padre no ha llegado a la casa, sus gritos cuando él entra por la puerta principal. El momento que indica la peor parte de mis días. El instante en el cual me siento cubierto en angustia, temor y vulnerabilidad. Siento la necesidad de esconderme porque no aguanto el peso que siento en mi espalda, pero también me pienso como un peso para los demás en la casa.

   Mis padres discuten, se gritan, y siempre es lo mismo, mi madre termina llorando y al final lo perdona, no le queda de otra. Siento odio por él. No tolero ver a mi madre sufriendo de esta manera, y todo, por protegernos a nosotros. No logro entender qué hicimos para merecer esto, para tener que vivir con esta carga y lo peor de todo, mi padre perdió el valor de la palabra. Siempre dice que dejará de beber, que no volverá a hacerlo, siempre me convence de que esta vez lo dice en serio, pero siempre me termina decepcionando de la misma manera.

   Me asomo por la puerta mientras que me paro para cerrarla y nuevamente sentir tranquilidad, pero una vez más siento todo lo contrario. Lo único que alcanzo a ver es a mi padre con una botella en la mano, mientras se esconde de mi madre. Siento impotencia, como cada una de las veces que se repite esta misma escena. Me dan ganas de gritarle, de pegarle, de decirle algo, sin embargo sé que ya no vale la pena. No vale la pena seguir luchando por esto, por su bien y de paso por el nuestro. Siento como si él va de caída al vacío y nos tira a lado suyo, nos lleva a nosotros de la mano. Siento como si se mata a él mismo y de paso nos dispara también a nosotros.

   Mi madre es la que siempre ha dado todo por nosotros, y seguramente la que más ha sufrido en secreto. Cuando este infierno con mi padre apenas comenzaba, mi madre trataba de lidiarlo sola y en secreto, para que su imagen de buen padre, de héroe y de amigo que teníamos sus hijos no se viera afectada, pero llegó el punto en el que darse cuenta era algo inevitable. Sin embargo, mi madre siempre ha puesto todo de su parte para que aprendamos a juzgarlo por el padre que fue, porque juzgarlo por quién es ahora es como juzgar a una persona enferma. Es algo que le agradezco, aunque por otro lado no soporto verla sufrir.

   Mi madre es mi heroína, mi mayor ejemplo. Algunas veces parece que tira la toalla, pero siempre sabemos que es temporal y que por más agotada que esté su energía, siempre dará hasta la última gota que le quede por nosotros. Me dan ganas de ayudarla, de poder darle un descanso algún día y de poder regresarle todo lo que me ha dado, a mí y a mis hermanos. Sé también que si algo puedo desearle, mi mayor deseo, es que logre tomar la decisión de divorciarse de él. Ya no es el mismo, no es con quien ella decidió pasar el resto de su vida y simplemente le afecta en todos los sentidos. Qué duro es pensar que en algún punto de su vida, ella lo eligió, a un hombre bueno, que hoy no hace más que darle dolores de cabeza mientras la llena de estrés.

   De mi parte, qué difícil es darte cuenta y tener que hacerte la idea de que una de las personas más incondicionales en tu vida, poco a poco, se vaya convirtiendo en el problema que más consume tus pensamientos negativos. Que quien te debería dar tranquilidad, se convierta en la persona que te pone a temblar cada vez que se acerca a ti, y que la persona que antes era quien te confortaba se convierta en tu principal razón por la que te sientes abrumado y angustiado todo el tiempo.

   Se dice que las familias deben permanecer unidas, que debes de amarlos y serles incondicional siempre. Toda la vida nos han enseñado que a los padres se les admira y se les respeta, pero, ¿qué debes hacer en el momento en el que esas definiciones no encajan en tu vida real? ¿Qué opción queda cuando tu padre es tu mayor ejemplo en todo lo que nunca quieres llegar a ser?

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