El país de los sueños

Seudónimo: La Tortuga

Había una vez un lugar en donde había todo tipo de criaturas extrañas, por ejemplo: sirenas, unicornios, pegasos, elfos, alebrijes, alicornios, duendes y muchas criaturas mágicas. Aparte de eso podías encontrar plantas y flores que cantaban y bailaban.

A este lugar llegabas al soñar mientras dormías. Las primas Georgie, Gilly y Galia, siempre durante sus sueños se encontraban en este lugar en el que tenía misiones que cumplir.

Por ejemplo, una noche al dormir disfrutaron de un paseo en mariposa gigante para recuperar una flor mágica que necesitaban los unicornios para restablecer su magia.

Un tiempo después tuvieron que ayudar a una niña sirena a encontrar a su familia, esto lo lograron patinando con la ayuda de un alicornio llamada Corazón, ella era una buena amiga de las primas.

Una noche mientras todos dormían, las primas se encontraron en este lugar mágico, “El país de los sueños”, al llegar a este mágico lugar escucharon música, había una fiesta, las criaturas mágicas celebraban que iba a aparecer una estrella que hacía que todos aumentaran sus poderes y recibieran nuevos poderes también.

Georgie, Gilly y Galia disfrutaban mucho del festejo ya que ellas recibirían su primer poder con la llegada de la nueva estrella, el festejo se llamaba “La celebración del poder”.

Todos sabían que al cantar los pajaritos y alebrijes voladores, anunciaban la llegada de la nueva estrella. Esta apareció justo en el momento que debía aparecer, después del grandioso canto, pero un pequeño grupo formado por una sirena, un unicornio y un alebrije, se encontraban perdidos en el bosque y ahí no recibirían su nuevo poder.

Las primas se preguntaban por sus amigas, el unicornio que era su gran amiga llamada Corazón, la sirena se llamaba Coral y la alebrije se llamaba Callie. Por suerte, habían pedido a la mamá de Corazón, que le ponga un detector en uno de sus cuernos, para que siempre pueda encontrarla.

Llegaron a la parte más oscura del bosque, donde había colinas y rocas muy difíciles de subir y escalar, y las primas se dijeron que habría que escalarlas, para que puedan llegar a encontrarse con sus amigas.

Galia de pronto dijo;

Miren! ¡Veo la luz del cuerno de Corazón!

Y Gilly dijo;

¡Por éste camino no tenemos que escalar tanto, síganme!

Finalmente, las primas se reunieron con sus amigas y se dieron un gran abrazo.

Tenemos que correr, para que lleguemos a recibir nuestro poder en la gran celebración. Vengan, conozco el camino. - Comentó Georgie.

Entonces y al emprender el camino de regreso, cruzaron el bosque, pero tomaron un atajo, y se encontraron en el perdido bosque de los caracoles gigantes.

Las primas y sus amigas se quedaron sorprendidas al saber que tenían que cruzar el bosque con caracoles tan grandes. Por suerte, encontraron una hoja gigante volando, y la tomaron, en ella y con la ayuda de un trozo de madera, que parecía un lápiz gigante, dibujaron un plan entre todas para poder cruzar el bosque, evitando a los caracoles gigantes y pegajosos.

Por fin, terminaron su plan y lo siguieron. Tendrían que saltar sobre las conchas de los caracoles sin caer al piso, y con suerte lograr cruzar el bosque.

Su plan fue increíble y funcionó. Al poco rato, habían llegado a la gran celebración para unirse con los demás.

Todos festejaron por haber llegado a tiempo, y les dieron a todas juntas sus poderes. Celebraron toda la noche, cocinaron, jugaron, bailaron, hicieron algunas bromas y retos divertidos, y fue la mejor noche de sus vidas.

Al final, se unieron un grupo de alebrijes, mitad conejo y mitad ratón, y les dieron una gran sorpresa, un anillo mágico idéntico a cada una, y la magia era la amistad. Así que siempre que vieran su anillo, recordarían esa noche y a sus primas y amigas por siempre.

FIN

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