La leyenda del maíz

Seudónimo: El guapo

Había una vez un niño llamado Moisés al que le gustaban mucho las leyendas porque le gustaba descubrir el misterio de las cosas que lo rodean. Su papá decidió contarle una de ellas y comienza así:

Hace mucho tiempo en un pueblo mexica había un lugar sagrado de donde se sacaba el maíz y todos los que vivían cerca de ahí querían llevarse un poco, pero eso no era posible porque sólo el guerrero elegido por los dioses era capaz de obtener el maíz de ese lugar.

Un guerrero del pueblo llamado Hasen se había preparado desde pequeño para ser elegido por los dioses. En una ceremonia de elección fue elegido y se preparó para sacar el maíz del lugar sagrado, para hacerlo tenía que enfrentar tres retos: uno era pelear con un guerrero más grande, el segundo era jugar un partido del juego de la pelota y tercero era pelear con cuatro jaguares.

En el primer reto el guerrero contra el que peleó Hasen se tropezó y se rindió. En el juego de la pelota Hasen se dislocó la cadera y lo tuvieron que sacrificar como ofrenda a los dioses, este sacrificio hizo que perdiera su equipo 3 a 10 puntos. Fue entonces cuando otro guerrero llamado Itzalcoatl tomó el lugar de Hasen para poder sacar el maíz.

Para el último reto Itzalcoatl lo atacaron los jaguares pero él tenía una piedra filosa con la que pudo matar a uno de ellos y a los otros tres jaguares les dio miedo y huyeron del lugar.

El sabio del pueblo llevó al guerrero ganador al lugar sagrado de donde se obtenía el maíz, cortan un poco de maíz, regresan al pueblo y su familia pudo crear diferentes alimentos con un poco de maíz, con lo que sobró lo plantaron en el centro del pueblo para que todos los habitantes puedan tener un poco de maíz.

Así acaba la leyenda del maíz, después de que su papá le contó la leyenda Moisés investigó más leyendas y buscó el origen de otras cosas.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *