Flor Pálida

Seudónimo: El jinete

Una mañana solitaria, la encuentro en mi cama pálida y desolada.
La rocié con mi amor, me la pasé cuidándola.
Toda la vida regándola sin descansos, ni pausas.
Su cálida compañía llenaba mis días de la más pura alegría.
En noches desérticas, días de hambruna la regué
y pétalos de flores empezaron en mi corazón a florecer.