El Alien y yo

Seudónimo: Barrera

¿Te has preguntado si los aliens existen? Pues bueno, esta es la historia de mi encuentro con uno de ellos: estas criaturas son de color verde, de la mitad del tamaño de un ser humano, con ojos muy grandes, no tienen nariz, sus orejas parecen unos bichos muy graciosos y son muy muy delgados. A los aliens les encanta la limpieza y el orden, eso de lo que no tenemos mucho en el planeta Tierra.

El planeta tierra pasó por un periodo en donde un humo negro y extraño salía más allá de la atmósfera. Se podía ver por toda nuestra galaxia y más allá. Alien, como llamaremos a mi amigo, se dio cuenta de esto desde su planeta y decidió venir a investigar, pues tenía miedo de que ese humo les hiciera daño a ellos también.

Antes de venir al planeta Tierra, Alien y sus amigos crearon un traje especial para que el humo no les hiciera daño y así emprendió el viaje. Según su mapa, llegó al lugar más contaminado; con tristeza, ese lugar estaba al lado de mi escuela. Alien estaba muy sorprendido de que los humanos no usáramos traje, pues ese humo era muy dañino para todos.

Alien decidió entrar a la escuela. Estábamos en clase cuando se escuchó el sonido de la campana que anunciaba el descanso, mis compañeros salieron alborotados, yo me quedé para terminar una tarea que no hice por flojera. Sin que nadie lo viera, Alien se metió al salón donde yo me encontraba y al verme gritó sorprendido:

––¡Hey, no puedes hacer eso! Te vas a ahogar sin un traje especial con este humo negro a nuestro alrededor.

Me asusté y quise gritar, pero no salía voz de mi garganta del miedo que me dio verlo.

––Por favor, por favor, no grites déjame explicarte ––dijo Alien más preocupado que yo—Hay un humo negro que sale de tu planeta. Y los está matando a todos, tengo que impedir que siga sucediendo porque a mi planeta y a todo el universo les puede afectar, y tú me puedes ayudar. ¿Ves esas casas grandes? De ahí sale el humo.

Al escucharlo y ver lo que señalaba, me di cuenta de que hablaba de una fábrica. Así que me calmé y decidí ayudarlo; además, justo en clase estudiamos el tema de la contaminación.

—Pero ¿cómo le hacemos? —dijo Alien—. He visto que hay cientos de estas cajas por todo tu mundo. Nunca vamos a acabar.

Estuve pensando cómo podríamos hacer para que nos escuchen en todo el mundo, hasta que se me ocurrió una gran idea:

—¡Ya sé! hay que hacer un Tik Tok en dónde expliquemos qué le está pasando a nuestro mundo

Cuando quise explicarle qué era un Tik Tok, supe que en el planeta de Alien eso ya no estaba de moda pues tenían cosas mucho más modernas, pero aún así, le encantó la idea. En el video mostramos a Alien explicando cómo las fábricas contaminaban al medio ambiente, y el peligro en el que nos ponían a los seres humanos. Enseñamos que nos podemos enfermar, quedarnos sin árboles y hasta sin aire para respirar.

Se subió el Tik Tok a las redes sociales. Causó demasiado impacto al ver a Alien, pues la gente creía que no existían los alienígenas. Además del impacto, también generó vergüenza que un niño y un Alien estuvieran más preocupados por el medio ambiente que todas las personas que habitaban nuestro planeta.

Tuvimos millones de vistas y likes, tantos, que hasta los presidentes y reyes de todos los países lo vieron. El mundo quedó muy impresionado, así que decidieron buscar nuevas formas para no contaminar: empezaron a reciclar la basura, a desaparecer algunas fábricas, hicieron campañas para limpiar lagos y mares, entre muchas otras cosas.

—¡Lo hicimos, Alien! —estábamos muy felices porque logramos salvar al mundo.

Era momento de que Alien regresara a su planeta, pero primero tenía que despedirse y me agradeció por haberlo ayudado a salvar al planeta Tierra y a su propio hogar. Me prometió volvernos a ver algún día (quizás ahora yo vaya a conocer su planeta).

Y así fue como conocí al primer alien en mi vida: salvando muchas a vidas y mejorando nuestro planeta.

Fin.