El Astronauta Perdido

Seudónimo: Marina

Hace mucho tiempo, en una oficina espacial había un grupo de comandantes planeando una misión muy importante. El encargado de la misión era un astronauta llamado Erick. Él era muy famoso y valiente.

La misión se trataba de que vaya a Venus y descubra si los humanos pueden vivir allí. Entonces, Erick voló en un cohete y llegó a Venus. Fue examinando si alguien podía vivir en ese planeta y descubrió que no. De repente, un alienígena apareció de la nada y lo capturó. Luego, lo mandó a una galaxia desconocida y lo dejó allí solo. Apareció una luz tan fuerte que hizo que el astronauta se desmaye. Cuando se despertó, intentó desesperadamente buscar el cohete para regresar a la tierra. En esa galaxia desconocida era todo al revés: las estrellas eran corazones, los planetas eran cuadrados y los colores eran diferentes y raros.

Después se encontró con otro astronauta que también se había perdido. Siguieron examinando juntos, y encontraron materiales reciclables con los que hicieron un cohete pero no tenían gasolina para volar. Buscaron gasolina y encontraron solo un poco, lo suficiente como para irse de ahí. Pudieron volar con ese tanto, pasaron por un portal misterioso y regresaron a su galaxia. Recordaron cómo era: todo estaba en su lugar, en orden.

Los astronautas se sintieron alegres de estar de vuelta en casa, y entendieron que es importante tener un amigo cerca, porque si no se hubiesen encontrado, no habrían podido volver a su planeta.