El robot y el villano

Seudónimo: Volcán

Había una vez un villano que quería tener un robot y construyó uno hecho con metales que encontró en la basura, al que le puso de nombre Volcán. Este villano era muy malo, en lo único que pensaba era que quería conquistar el mundo y que todos se hicieran malos junto con él.

Un día el robot se enojó con el villano porque le quitó algunas de sus piezas y se quedó incompleto. El villano necesitaba las piezas de Volcán porque quería construir muchos más robots como él, pero Volcán quería sus piezas de regreso. El villano quería apoderarse del mundo con ayuda de todos los robots, quería poner dos mil en cada país para dominarlos y ser dueño de todo. Primero deseaba destruir todos los países, pero Volcán, que era bueno, no estaba de acuerdo en destruir el mundo.  Volcán decidió luchar en contra del villano para salvar al mundo, pero para combatir necesitaba robots que le ayudaran. Volcán fue a España para conseguir robots, pero no encontró a nadie que le pudiera ayudar, entonces fue a América y ahí visitó México, donde consiguió 3 robots que se unieron a la lucha. Después se fue a Qatar y encontró 20 amigos que se aliaron a ellos  y por último fue a Estados Unidos en donde encontró 100 robots buenos que también quisieron participar.

Una noche, el villano atacó a Volcán y empezaron a pelear. Volcán llamó a todos sus amigos robots que había conseguido en los diferentes países que había visitado y entonces comenzó la batalla.

En total había 123 robots buenos contra dos mil robots malos. Los buenos necesitaban un milagro para poder ganar o tener una estrategia muy inteligente. El campo de batalla estaba lleno de basura y mucha contaminación, no se podía ni respirar en ese lugar, todo estaba muy sucio.

Fueron varios días de pelea, muchos robots buenos fueron destruidos por los robots malos de Villano, pero después de mucho pelear, finalmente Volcán y sus amigos robots ganaron la batalla. Volcán lloró mucho por sus amigos que habían muerto, pero estaba contento de haber ganado la guerra.

La estrategia de los robots buenos y Volcán para ganar, fue atacar de noche y que los otros estuvieran dormidos, y entonces los amarraban para que se rindieran.

Cuando terminó la batalla, Volcán y todos sus amigos robots convencieron al villano y a todos esos malos robots de hacer un mejor mundo y poder convivir juntos. Para cerrar ese trato, bailaron, jugaron y se abrazaron muy contentos los robots buenos con los robots del villano, todos juntos y unidos, en un lugar limpio, sin contaminación y sin problemas.

Cuando tenemos paz en el mundo podemos lograr vivir tranquilos y seguros.