31 días de niebla

Seudónimo: S.S.R

Todo comenzó en Maladie, un hermoso pueblo ubicado en el Monte Washington,

este pueblo no era conocido por mucha gente ya que estaba muy alejado de todo y

había mucha neblina.

En la calle de Terranova vivía una familia muy incomprensible, la familia “Herville”.

Esta familia estaba conformada por un esposo viudo y una hija única llamada Astley.

Su madre se había suicidado un 13 de agosto de 1966, desde ese día todo

comenzó a cambiar en el pueblo.

Pero si quieren entender esta historia correctamente, tendrán que escucharla desde

el principio. Regresemos al año 1949, era una tarde fría con un paisaje de neblina y

en el único hospital de Maladie, después de largas y complicadas horas de parto,

una mujer daba a luz a una hermosa niña, la niña fue llamada Astley, pero cuando

nació, su madre tenía un mal presentimiento sobre ella, su inconsciente

constantemente le decía que la matara, que Astley era peligrosa, pero su madre no

le hizo caso a esto, pasaron los años y estos pensamientos en la cabeza de su

madre se detuvieron. Astley fue criada con un amor inmenso de parte de su madre y

de su padre, eran una familia normal hasta que un 13 de agosto de 1966 todo

cambió.

Primer dia de neblina

Narra Astley:

En la mañana del 13 de agosto de 1966 mi madre se había levantado de un mal

sueño, fui a su habitación un poco preocupada y le pregunté qué había pasado, ella

me dijo que solamente había tenido un mal sueño, no le di mucha importancia ya

que esto pasaba muy seguido, bajamos a desayunar y todo parecia normal o bueno,

eso es lo que yo creía ya que alrededor de las 5 de la tarde no encontraba a mi

madre.

La busqué por toda la casa y ella no estaba por ninguna parte, así que decidí salir

para buscarla, pero afuera había mucha neblina, creo que ese 13 de agosto de 1966

fue el dia con mas neblina en todo el Monte Washington, aún así no me importó,

seguí buscando a mi madre, sabía que si no la encontraba rápido algo podía pasar,

mi madre tenía muchos problemas, así que seguí buscando hasta que por fin la

encontré, mi madre estaba al borde de un barranco, debajo, habían muchas rocas y

el hermoso mar de Maladie, si caía desde esa altura sería una muerte segura

,“madre” le dije por favor aléjate de ahí, podrías caer y causar un accidente, mi

madre no contestaba, parecía como si no me estuviera escuchando, intenté

acercarme a ella pero entre más me acercaba, ella más se acercaba al precipicio,

no sabía que hacer, mi padre estaba trabajando y éramos las únicas ahí, nadie

podría ayudarme en ese momento.

Comencé a contarle todos nuestros hermosos momentos juntas, pero las voces en

su cabeza terminaron por derribarla y lo último que dijo antes de lanzarse fue “todo

lo que hago, lo hago por ti” y así fue como cayó directamente a su muerte, frente a

mí, sin que yo pudiera hacer nada, ante esto me quedé paralizada, unos segundos

después reaccioné y corrí al borde del barranco, sin poder hacer más, derramé mis

lágrimas descontroladamente y en lo más profundo de mi ser y de mi corazón sentí

por primera vez un enorme vacío en mi interior. Ese día solamente lloré y grité hasta

quedarme dormida pensando en mi madre y en cómo sería una vida sin ella.

Segundo dia de neblina

Narra Astley:

Hoy es 14 de Agosto de 1966, hay menos neblina que ayer, el sentimiento de

ausencia, de que algo irreparable se perdió con la muerte de mi madre, permanece

intacto. No quiero levantarme de la cama, pero tengo que hacerlo, tengo que ser

fuerte por ella, el día de hoy es su funeral, me levanté y me arreglé, pero al salir de

mi habitación no encontraba a mi padre, no estaba, salí de la casa para ver si lo

encontraba fuera y tampoco estaba, pero no nada más él, no había nadie en el

pueblo de Maladie, pero absolutamente nadie, busqué por todas partes, llamé a

todos lados y nada. Preparé una mochila con cosas básicas para sobrevivir, iba a

descubrir qué es lo que estaba pasando.

Inicie mi camino, ¿a dónde me dirigía?, no lo sabía, pero quería respuestas, salí del

Monte Washington, algo que nunca hice antes, era algo que teníamos prohibido,

estaba a la mitad del bosque rodeada de árboles y por supuesto la neblina, aquí en

el bosque había mucha más, casi no podía ver lo que pasaba a mi alrededor, oí un

ruido no tan lejos como si alguien hubiera pisado una rama, me quede quieta no

sabía qué hacer, “Astley” oí a lo lejos, reconocía esa voz, y de pronto mi madre salió

de la nada, ante esto quedé atónita, no podía ser posible, tenía que estar soñando,

esto no podía ser verdad, intenté de todo para poder despertar, hasta que reconocí

que no, no era un sueño, pero ¿Cómo podía ser esto posible? yo vi a mi madre caer

del barranco, la vi muerta,

¿Mamá?, – Astley sé que estas confundida y quieres que te resuelvan tus dudas,

pero no hay tiempo tienes que seguirme me dijo ella-, ¿cómo podía confiar en ella?,

mi madre había muerto y ahora estaba diciéndome que la tenía que seguir, a lo lejos

escuchamos una voz que decía pueden correr pero no esconderse, mi madre dijo

rápido – Astley, tenemos que irnos, sígueme -, estaba confundida, no sabía qué

hacer así que la seguí, en poco tiempo nos encontramos en un laberinto, ¿qué

estaba pasando?, una música siniestra comenzó a sonar, “bienvenida al juego de

Hannibal” se oyó, no podía ver a nadie a causa de la neblina, mi madre me dijo

entre lágrimas y con la voz entrecortada lo siento, pero tengo que hacerlo, – ¿Qué

mamá no, no te vayas?-.

Mi madre desapareció entre toda esa neblina y la voz volvió a sonar, – este es el

juego número uno, al iniciar soltaré a mis lobos, tendrás que correr si no quieres que

acaben con tu vida Astley, intenta no atorarte en el laberinto ya que si no piensas

rápido terminarás siendo comida de lobos, yo estaba desesperada no sabía que

hacer, me sentía débil, la voz comenzó una cuenta regresiva 3, 2, 1, ¡que comience

el juego!-, comencé a correr, tenía que salir rápidamente de ahí si no quería acabar

con mi vida, lo estaba logrando esperaba ya salir de ese maldito laberinto hasta que

pasó lo peor me quedé sin salida, no había a donde ir y la neblina solamente

empeoraba las cosas, vi a un lobo acercándose a mí, lo único que me quedaba era

escalar, comencé a subir el muro del laberinto, estaba hecho de plantas así que fue

más fácil para mí, el lobo mordió mi pierna y arrancó brutalmente la mitad de ella,

pero tenía que sobrevivir, así que me aventé como pude hacia el otro lado, la voz

volvió a sonar, – muy bien, juego número uno superado -, las paredes del laberinto

fueron bajando lentamente y los lobos ya no estaban, me solté en lágrimas, mi

pierna sangraba demasiado, pues claramente esto iba a pasar ya que no tenía la

mitad de mi pierna, me quite mi suéter y con él intenté hacer un torniquete, llegó un

hombre de tez demasiado blanca, ojos azules y pelo negro, ayúdame por favor le

dije, hola Astley creo que no me e presentado bien, mi nombre es Hannibal y eres

muy fuerte por haber superado el primer juego ¿por qué me haces esto?, ¿qué

quieres de mí?, Astley, me dijo, toda tu vida ha sido una simulación creada por mí,

nada fue real, lo único que quiero es tu poder ¿mi poder? ¿de qué hablas? mira tu

pierna, mire mi pierna y ya estaba como si nada, ¿cómo es esto posible? haces

muchas preguntas me dijo, acompáñame, te preparare para la caza, ¿qué caza? le

dije, prepárate para el siguiente juego me dijo.

Así pasé meses “jugando” los juegos atroces de Hannibal, hasta que un día me

armé de valor y escapé, nunca pude averiguar qué había pasado realmente, ¿el

lindo y hermoso pueblo de Maladie existía realmente?, ¿de qué poderes hablaba

Hannibal?, ¿mi madre estaba muerta?, estas son algunas de las muchas dudas que

tenía y que nunca iban a ser respondidas.

Acababa de contar la historia mientras las demás se acomodaban para ir a dormir

en aquel internado psiquiátrico.