Alguna vez

Seudónimo: Oruguita

¿Alguna vez te has sentido tan atrapada

que no puedes sentir?

 

¿Alguna vez has intentado correr

mientras tu cabeza te ordena parar

y tus pies raíces en el suelo parecen echar?

 

¿Alguna vez intentaste a alguien querer

y por mucho que te acerques

solo su espalda pareces ver?

 

¿Alguna vez lo hiciste todo

para que esa persona estuviera orgullosa

y, a la primera gota derramada,

el vaso parecía ya no estar lo suficientemente lleno?

 

¿Alguna vez sentiste

que todos te querían lejos

y sólo sentían lástima?

 

La respuesta a todas estas preguntas siempre es que sí.

Mi respuesta es sí.

 

Atrapada en la necesidad de tener a todos bien

a todos contentos

sin molestar o incomodar a alguien

sin ver que al no darme la espalda

el cuchillo estaba listo para atacar.

 

He sido como una mariposa, tras la que muchos corren,

todo potencial,

y ante mí

todo un mundo por explorar.

 

Con mucho trabajo tejí mi capullo,

mi armadura,

algo que a nadie se le ocurriría tocar

pero que todos se detienen a admirar.

A mi tiempo, empecé a romper el capullo

en el que me escondí.

No está totalmente roto,

mis alas no están perfectas,

pero aun así

saldré a volar.

Y ahora

la pobre y miedosa oruguita

oculta en el capullo de sus miedos

y traumas

se atreve a salir

a volar

con alas construidas

con lo mismo

que antes me hizo ocultar.