Despierto

Seudónimo: Adam Gorre

Adam Gorre, un detective de la policía bastante poco reconocido, cada vez que entraba a su trabajo era como si un fantasma entraba a una estación de policía, una sombra dándole la vuelta a los papeles.No tenía amigos aunque no era relevante ni importante para él, después de todo no le servían para nada. sus amigos no le ayudarían a convertirse en el mejor detective, él sabía que esto no sucedería pero aun así estaba bien con su vida, es decir le pagaban lo suficiente para comer, pagar la renta en uno de los apartamentos más baratos de todo Nueva York: la para famosa calle Brooklyn Heights. Era un barrio peligroso e incluso él no entendía cómo podía trabajar en la policía y vivir así. Adam Gorre por un lado quería un cambio en su vida pero por otro lado no tenía la fuerza para poder hacer un cambio en su vida.

La mañana del siguiente día despertó muerto del cansancio, se podría decir que ni siquiera sabía que había despertado, como si siguiera en un sueño, no se podía mover bien ni abrir los ojos de manera correcta.Entró a su oficina pero esta vez algo se sentía diferente, se sentó en su escritorio, pensaba y pensaba que era lo diferente en este día hasta que por fin, ¡se dio cuenta, ya no era un fantasma!. Todos sus compañeros de trabajo lo estaban viendo como si estuviese vestido de payaso, como si trajera un disparo en su chaleco, todos lo veían raro. Llegó su jefe y le dijo:

—¡Encárgate ahora mismo de el caso 117! —.

Adam no sabía porqué su jefe lo necesitaba tanto, normalmente su jefe le daba el caso a otra persona ya que él no era el mejor detective y mucho menos le daría el caso 117, el famoso caso de Roger Mada, uno de los criminales más grandes de toda la historia. Roger no  solo era peligroso si no que nunca en la historia había sido atrapado por un policía aunque haya explotado más de 17 edificios, arruinado cuentas bancarias de 517 personas e incluso había matado a 107 víctimas y se ponía peor, 71 de esas muertes no fueron a propósito. Adam no tuvo miedo para nada, encontró una oportunidad con la cual tres palabras le surgieron de la mente: DINERO y MAYOR RANGO.

Adam Gorre, el detective de policía número 17 se puso manos a la obra, quería encontrar información, información para poder conseguir algo, algún escondite, una placa de coche, un vuelo de avión, un barco de un boleto, una huella, un teléfono, hasta que lo encontró, encontró el estado de todo Estados Unidos en el cual vive y no pudo haber sido mejor, encontró que vivía en Nueva York. Después de buscar por dos días enteros regresando a su casa encontró un recibo de la luz, el recibo estaba boca abajo pero tenía la esperanza de que era una pista, lo volteó y no decía nada más y nada menos que Roger Mada 710 dólares, era muy caro este recibo era como si hubiera usado la energía de su casa para darle poder a todas sus bombas pero este recibo ya estaba pagado, ¿Porqué habría tirado el recibo ya pagado? o más bien siendo el criminal más temido porque pago la luz, como si quería que el recibo de la luz le costará mucho a propósito, tal vez estaba retirado y quería darse los lujos de gastar 710 dólares en la luz todos los meses, sea lo que sea la dirección estaba cortada el recibo estaba partido a la mitad, pensó, pensó y pensó hasta que lo que hizo fue escanear las huellas en el recibo y localizar el celular con estas mismas huellas, encontró el celular así que con su celular lo rastreo pero por alguna razón sea a donde sea que iba su ubicación se movía, era como si sabía que lo estaban buscando.

Esa misma noche se fue a dormir como todos los días todo normal con mucho ruido de la calle, era la 1:07 de la mañana, una notificación lo despertó, la notificación decía:Enemigo cerca de tu ubicación ahora, ¡SE DESPERTÓ COMO SI SU VIDA DEPENDIERA DE ELLO!. Busco y busco se despertó tocó las puertas de todos sus vecinos, de toda la calle, de todo Brooklyn Heights y después de todo Brooklyn, esto fue en las primeras 5 horas.Estuvo buscando por 71 horas, llegaba a un punto en el que no podía diferenciar la realidad y el sueño, recientemente ya nada era importante para él excepto por atrapar a Roger Mada. Había recorrido todo Nueva York incluyendo la estatua de la libertad, el Empire State. Por las siguientes dos semanas dedicó su vida a buscarlo, aún se sentía como perseguir a un hombre invisible.

Al final de estas dos semanas se dio cuenta que era inútil, no servía como policía y menos como persona. Llegó a su casa, durmió, hoy encontró el teléfono de Roger aunque el nombre del titular de dicho teléfono no era Roger Mada, el titular de el teléfono era… Adam Gorre, se dio cuenta de todo, el nombre Roger Mada eran las mismas letras que Adam Gorre, él había hecho todo esto, todo encajaba, los números de su placa con todos los atentados, el número del caso, el recibo de la luz. Esto no podía terminar así, decidió entregarse a sí mismo y vivir en su propia realidad en la que él se creía que Adam Gorre había sido el único oficial de policía que atrapó a Roger Mada, él quería morir satisfecho con esto y lo consiguió, fue enviado a prisión pero no duró mucho ya que Roger Mada lo ayudó a morir y así fue como Adam Gorre murió. Llegó a la conclusión de la razón por la que hizo todo esto, era bueno en lo que hacía, era el mejor, una vez más y por última vez, pudo sentirse…DESPIERTO.