El extraño campamento

Seudónimo: La morat

Érase una vez un niño llamado «Henry».

Henry no era un chico normal, tenía algo muy especial, tenía un síndrome llamado “síndrome de Alejandría” que hacía que sus ojos tuvieran un color morado intenso que asustaba a la gente y por eso no tenía amigos, y un día Henry decidió ir a un campamento en un lugar llamado «Hawken» para hacer amigos.

Nadie de su familia había ido nunca, ya que decían que era peligroso y existía una leyenda de un ser llamado “Vicno” que llevaba a los niños a una cueva para asustarlos y que 1 de cada 5 niños desaparecía allí, sus padres le rogaron que no fuera, pero Henry decidió ir, entonces cuando llegó el día Henry agarró sus maletas se despidió y se fue.

Henry se iba a ir por 1 semana, cuando llegó a su campamento, no tenía amigos y no conocía a nadie, trató de acercarse a todos, pero nadie le hizo caso vio que todos en ese campamento eran de pelo claro, de piel clara y de ojos azules.

Los niños no se acercaron a él porque era diferente; tenía cabello oscuro, ojos morados y piel con un tono más fuerte.

 

Henry estaba muy triste porque fue a un lugar tan peligroso solo para tener amigos, en ese momento, un chico se le acercó y le preguntó si quería ser su amigo, Henry obviamente dijo que sí y se hicieron amigos.

Pasaron momentos increíbles juntos, como travesuras y aventuras. Hicieron todo juntos y pasaron los momentos más increíbles de sus vidas, pero después de varios días Henry se dio cuenta de que aún no sabía el nombre de su amigo, así que le preguntó, pero el chico se incomodó mucho y le dijo que se tenía que ir.

 

Henry sentía que algo estaba muy raro con su amigo, ya que por alguna extraña razón, nunca quiso decirle cómo se llamaba, así que decidió alejarse de él un tiempo.

Así fueron pasando todos los días hasta que terminó el campamento, Henry estaba muy triste porque el único amigo que hizo resultó ser un amigo falso, sin embargo Henry se sintió agradecido, recordó los momento increíbles que pasó con él y decidió ir a despedirse, cuando lo encontró, “el amigo” le dijo «Te voy a decir mi nombre, pero tenemos que ir a un lugar privado».

Henry accedió ya que tenía mucha curiosidad, entonces su amigo lo llevó a una cueva muy misteriosa, Henry comenzó a desconfiar y a sentirse un poco asustado, pero su amigo insistió en continuar.

Henry empezó a escuchar sonidos que hicieran que tuviera más miedo, luego empezó a oscurecer y comenzó a ver sombras, en eso volteó a ver a su amigo y se dio cuenta de que tenía una forma muy extraña, así que se armó de valor y corrió, corrió, corrió, estaba muy cansado y al voltear hacia atrás notó que su amigo no lo perseguía, eso fue una gran ventaja para él, pero decidió no arriesgarse y continuar corriendo, por mucho tiempo corrió, pero no encontró la salida, todo estaba oscuro y se escuchaban huesos crujir y en eso…

Henry se desmayó.

Cuando cayó al suelo, y después de un rato, se despertó y vio una luz, comenzó a celebrar, ya que creía que había logrado salir, pero en eso, una voz extraña le dijo: «te despertaste» en eso toda la habitación se oscureció y Henry gritó, «¿quién está ahí?» pero nadie respondió. Henry volvió a preguntar, pero nadie respondió. Se dio por vencido y comenzó a llorar. En ese momento, la habitación se iluminó y aparecieron todos los niños del campamento y su amigo estaba de pie junto a él. Henry preguntó: «¿Quiénes son ellos y por qué estoy aquí?» Los niños comenzaron a decir al unísono «larga vida al rey Vicno» «larga vida al rey Vicno»

Henry se tranquilizó y recordó lo que le contaron sus papás del ser malvado llamado Vicno, así que en ese momento le vinieron muchas preguntas a su mente, y de pronto todo comenzó a tener sentido, así que volteó a ver a su amigo y le dijo: ¿Acaso eres tú Vicno?.

El amigo se comenzó a reír con un tono malvado, levantó las manos y los demás niños comenzaron a levitar como si fuera arte de magia, Vicno caminó hacia Henry y le dijo: “Se supondría que tu no tendrías que haber visto esto, ahora tendré que encargarme de ti”.

Henry se puso muy pálido porque no sabía lo que Vicno haría con él…

De pronto comenzó a escuchar la voz de su madre que decía ¡Henry! ¡Henry! ¡Despierta! Se hace muy tarde para tu campamento.

EL FIN.