El Más Allá vs el Washia

Seudónimo: Tigresa

Nadie me creía, yo sabía que el Washia iba a llegar, pero nunca nadie lo creyó, sólo ella, quien me ayudó a combatirlo. Miedo, estrés, tristeza y asombro fue lo que sentí mientras estaba ahí apunto de salvar al mundo, por así decirlo, porque completamente una salvación no lo fue, lo verán más adelante.

Todos creían que yo estaba loco, decían que no había manera de que viera el más allá, que viera lo que hay después de la muerte y que tuviera esta conexión de la que tanto hablaba, nadie lo creía hasta que mi abuelo Francisco se fue, regresó y se volvió a ir, mi abuelo tuvo un infarto en donde él decía que vio el más allá y ahí es donde se dio cuenta que yo tenía razón, todo era como lo describí, mucho más alegre que la vida, con gente saludable, amorosa y feliz, pero desafortunadamente mi abuelo no tuvo la oportunidad de decirle a nadie que yo tenía razón, ya que minutos después de que habló conmigo realmente se fue, murió. Para mí, el hecho de que regresara por 2 minutos fue una señal, un aseguramiento de que yo estaba en lo correcto y que tenía que seguir esta conexión y profundizarla. Aquel día en el hospital fue el día que decidí hacerle caso a mis pensamientos.

Durante toda mi vida tuve estas visiones en las que la gente se volvía loca, empezaban a hacerse daño a sí mismos. Ésta fue una de las visiones que ignoré, pero en el momento que mi abuelo, a punto de morir, me dijo tu misión es salvarlos, fue cuando mi mente conectó y me hicieron más sentido estas visiones, algo iba a pasar y yo era el encargado de salvar a todos. Claro, gracias a esto tuve mucha presión y estrés, así que traté de volver a hablar con mi madre Gaby, quien me dijo que dejara de decir babosadas y me pusiera a estudiar, pero yo no podía dejar de pensar en esto, se había vuelto una obsesión, pero cómo no volverse una obsesión si el universo y el más allá te está mandando señales de que todo va a salir mal si tú

no lo solucionas. Mis padres notaron lo mucho que esto me estaba afectando, me vieron como loco y decidieron mandarme al psiquiatra sin mi autorización, a la fuerza me durmieron y al día siguiente, amanecí en una cama de un hospital psiquiátrico. Para poder salvar al mundo tenía que ser más inteligente, así que decidí actuar como si realmente estuviera loco, para poder hacer una investigación sobre lo que estaba pasando, mi plan era tratar de conectar más con el más allá, que me dieran más información sobre la vida después de la muerte, sobre mis visiones y mi trabajo en la tierra. Al fin y al cabo, todo eso suena muy loco así que, qué mejor que un hospital psiquiátrico para investigarlo, donde nadie va a sospechar de nada. Aproveché la situación, cada noche trataba de volver a hablar con mi abuelo, a veces hasta me preguntaba si realmente hablaba con él. Cada noche, lo trataba de atraer, lo llamaba pero no había una respuesta, hasta que un día respondió, pero ese día ya era muy tarde, lo que veía en mis visiones llegó, las visiones se triplicaron, ahora veía todo el tiempo a gente loca, lastimándose, suicidándose, gritando, buscando una salida a un lugar sin aquella salida.

Ese día mi abuelo llamó, me dijo que algo ya había llegado, que me enfocara en ese niño para descubrir la verdad, yo no entendí hasta que vi a un niño volviéndose loco, traté de llegar a él, con muchos intentos, traté de escaparme del hospital, no lo lograba, no entendía cómo tanta gente ya lo había hecho, hasta que mi abuelo y el más allá me guiaron a la salida. Ingenié mi plan y logré escapar. Viajé, busqué por todo el mundo a aquel niño y cuando por fin lo encontré era muy tarde, ya había muerto, se había quitado la vida después de enloquecer, pero antes de morir habían testigos de lo que dijo: “ayuda, estoy sufriendo, es como si hubiese demonios dentro de mí, el washia me lleva, ésta fue la prueba que el más allá me dijo que encontraría la verdad y así lo fue. Lo primero que me pregunté fue ¿qué era el washia? ¿habrán sido los demonios los que se lo llevaron? ¿el infierno? ¿la parte mala después de la vida? No entendía nada, investigué el caso y descubrí qué era lo que estaba pasando, tras buscar en internet, encontré algo muy loco, pero después de vivir todo lo que ya había vivido para ese momento, nada era imposible. El washia era descrito como el peor lugar para llegar cuando mueres, efectivamente el infierno, pero algo raro estaba sucediendo, el washia no te enloquecía ni te llevaba a la fuerza, simplemente llegabas después de morir, algo más estaba pasando y no lograba entender qué era.

El niño al que busqué no era el único que estaba pasando por esto, después de él empezaron a haber cientos de casos en todo el mundo, las noticias estaban llenas de gente loca que se dañaba a sí misma, y gritaba algo que tenía que ver con el washia, me estaba volviendo loco, ya no sabía qué hacer, y cuando más trataba de encontrar mi conexión con el más allá era cuando menos la tenía, hasta que por fin una señal ocurrió. Mientras veía las noticias se alcanzaba a ver a una niña atrás, no sabía por qué pero parecía que la conocía, tenía una mirada que sentía que ya había visto, tenía la misma mirada que pongo yo cuando me llega un visión, la reconocí al segundo que la vi, se me hizo algo muy raro, pero a través de una televisión sentí una conexión con ella, y una señal de que la tenía que encontrar para solucionar el problema del washia, pero la pregunta era ¿cómo encontrarla? Mientras buscaba cómo encontrarla me quedé en una casa abandonada, donde durante la noche apareció una sombra, se acercó a mí y empezó a gritar, era un afectado más por el washia, pero había algo diferente en él, era el primero que no estaba completamente afectado, parecía querer luchar, de a momentos le cambiaba la cara y me decía que lo ayudara a irse al más allá. Pero, luego regresaba su otra cara donde parecía demonio y al final no logró luchar y se clavó un pedazo de vidrio roto en la clavícula.

Días después la situación empeoró mucho, ya había un total de 200,000 muertes alrededor del mundo, nadie entendía por qué y al parecer a nadie le importaba saber. Pero había algo muy extraño, viendo las noticias observaba a aquella niña otra vez, puse más atención y se alcanzaban a ver unos números alrededor de la pantalla que no tendrían por qué verse, decía 453, y por alguna razón me venían visiones de la vez pasada que vi las noticias y estaba ella. En ese momento fue cuando recordé que en esa vez estaban las letras W, E, S, T, R.

Al juntar las letras y contarlas me da West Street 453, en ese momento me pregunté ¿será una dirección? ¿puede que la niña me haya encontrado primero y me estaba mandando señales para verla? Esa misma noche salí de la casa abandonada, por todos lados había gente haciéndose daño, evité a todos y me fuí corriendo a esa calle, alcanzaba a ver una sombra, no sabía si era la niña u otra persona loca. Me acerqué y efectivamente era la niña, pero se veía distraída como si estuviera viendo algo mucho peor de lo que ya estaba pasando, parecía que estaba viendo el futuro y cómo se acababa con el mundo. Le hablé a la niña, me volteo a ver y parecía que teníamos una conexión, de inmediato sentí la presencia del más allá en ella, nos vimos y los dos supimos lo que pensábamos. Ahí fue cuando sentí que alguien me entendía, esa responsabilidad que yo sentía. Nos pusimos a hablar, cada uno contó su historia, yo sobre cómo mi abuelo se comunicaba conmigo y desde chiquito he sentido una conexión con el más allá, ella me contó que le pasó lo mismo a partir de que su papá murió, pero que antes no sentía la conexión así que ella decía que su papá se llevó una parte de ella cuando murió, y por eso el más allá le hablaba. Me contó sobre lo que acababa de ver y me dijo y lo cito: “si no hacemos algo el mundo se convertirá en el washia, seremos demonios todos”. Después platicamos sobre cómo podíamos solucionar esto, en ese momento no llegamos a ninguna conclusión pero más adelante lo que sucedió nos hizo darnos cuenta la razón por la que el washia estaba de esta manera y la solución a esto.

Lo que sucedió fue muy aterrador, pero suficiente para darnos cuenta de las medidas que teníamos que tomar Daniela y yo para salvar al mundo. Estábamos caminando por la calle, todo estaba bien, no había absolutamente nadie pero de un segundo para el otro nos llegaron visiones a mí y a Daniela al mismo tiempo, pero no eran del más allá, era el washia hablándonos, se veía todo oscuro, tenebroso, gritos, se sentía el miedo de las personas que estaban ahí, el washia nos habló, nos dijo que la guerra apenas había comenzado, y que ellos estaban haciendo esto porque el más allá había provocado al washia.

Desapareció la visión y un segundo después aparecimos en la tienda en frente de donde estábamos, hubo un robo, el ladrón disparó y mató a una persona, ahí fue donde los dos reaccionamos y dijimos ¿si una persona muere naturalmente y no lo alcanza el washia para que se vuelva loco, técnicamente estaría yendo al más allá donde la vida después de la muerte es buena y no un infierno, ¿no? Entonces, descubrimos que si todos mueren naturalmente, técnicamente le estaríamos ganando al washia. Así que creamos un plan para matar al mundo, yo sé, suena muy loco, aunque al final era la única solución, pero aún así después de todo lo que hice, de cómo salvé al mundo, sigo aquí internado en este hospital psiquiátrico, nadie más que yo entiende que estamos en el más allá y que yo los salvé a todos, ellos siguen creyendo que yo estoy loco, pero yo sé qu é fue lo que realmente pasó.