El misterio del cofre

Seudónimo: Dulce

Había una vez un niño que estaba en el bosque solo y vio una cueva, camino a la cueva encontró un mago y le dijo que se dirija a la montaña y busque un tesoro, fue a la montaña y escaló hasta lo más alto y no lo encontró nada, estaba muy triste, al siguiente día regresó con el mago le dijo que no lo encontró nada, el mago le insistió en que vuelva a ir. El niño escaló y escaló hasta llegar a lo más alto de la montaña hasta lo más alto, en ese lugar encontró un cofre lleno de deseos, con una leyenda que decía “solo puede usarse una vez”. De regreso a casa vio una mariposa que lentamente moría sobre una flor, decidió ir por uno de los deseos del cofre. Tomó el deseo que decía “más vida” lo vació sobre la mariposa y despertó, voló como nunca lo había hecho, a lo lejos el niño la miró y sintió como la mariposa estaba agradecida.

Al llegar a casa, esta se encontraba en silencio absoluto, la mamá llorando le dijo al niño que su padre no despertó esa mañana, que había muerto, el niño desesperado salió corriendo hacía la montaña, al abrir el cofre de deseos, observó que el deseo de “más vida” ya lo había ocupado. Revisó los demás deseos y se dio cuenta que no había nada más, todos estaban vacíos. Al bajar la montaña se escuchó un ruido muy fuerte, una piedra gigante había caído sobre el cofre, la piedra seguía bajando y el niño corría a toda velocidad para no ser aplastado, de pronto la mariposa que el niño había resucitado lo guío por un camino libre de peligro.

El niño agradeció a la mariposa que lo había salvado, y de la mariposa salió una tenue voz que decía; de nada hijo. Desapareció en el horizonte. Ahora, cada año en el cumpleaños de su papá el niño sube a lo alto de la montaña esperando la visita de la mariposa.