El tigre azul

Seudónimo: Nicolina

Había una vez un tigre. No era un tigre normal; era uno azul que vivía con su familia en la selva y la verdad es que a veces no la pasaba muy bien. Resulta que todos se burlaban de él por el simple hecho de ser de diferente color y eso no le gustaba nada.

Una vez el tigre azul se dijo a sí mismo: “hoy va a ser un día nuevo”  y se dirigió a la selva. Cuando llegó allí  reunió a todos los tigres con los que vive para decir lo que estaba sintiendo. –¡No me gusta que se burlen de mí-. Pero los otros tigres no hicieron caso y le contestaron –¿Tú crees que te vamos a hacer caso? Pues no jajajaja– dijeron mientras se reían más y más fuerte.

El tigre azul se fue a su casa desilusionado porque nunca le iban a hacer caso. Después le dijo a su mamá que todos se burlaban de él. Su mamá se quedó pensando un rato y le dijo:

– ¡Creo que ya tengo una idea!

– ¿Cuál es, mamá? Ya dime por favor– dijo muy emocionado el tigre azul.

– Pues  sencillo, ¡no les hagas caso!

– Pero mamá, es que de verdad no lo soporto. Ya no me gusta ser azul.

Entonces empezó a llorar muy fuerte. Realmente no le gustaba nada que sus compañeros se burlaran de él por ser azul y toda la noche se la pasó llorando. Su mamá lo vio muy preocupado y le dijo que ella no podía cambiarlo; que siempre iba a ser azul.

Al día siguiente se levantó a pensar. Pensó y pensó hasta que dijo: – Voy a hacer lo que mi mamá dijo y voy a ignorar las cosas feas que me dicen. Tomó valor y se fue caminando.

Cuando por fin regresó a la selva sintió un poco de miedo. Pero entonces vio una tigresa que para su sorpresa ¡también era azul! Estaba muy feliz de haber conocido a alguien que se parecía a él.

Desde entonces fueron felices estando juntos y se cuidaban siempre que los otros tigres los molestaban. No importaba si los demás eran más grandes y fuertes porque juntos podrían hacer cualquier cosa.