Exploradora espacial

Seudónimo: La tenista

Había una vez una Reina de España que decidió viajar por el mundo. Empezó en Australia y decidió quedarse ahí un mes para ver a los animales y saber cómo actuaban y qué comían ahí.

Después decidió volar en avión a la India. Ahí le gustó el idioma, pero no le gustó cómo comían. Pensó: ‘¡oh, creo que no me gusta eso de comer con las manos!’

Después se fue en barco a Japón. En ese país le encantó la comida y le encantó ver los árboles de cerezo. Ahí también buscó el acuario.

Después quiso viajar en el tren más rápido del mundo “el tren bala Nozomi” para llegar a Fukuoka, ahí le encantó: el atardecer, las noches, el mar y la ciudad.

Después se fue en avión a Israel, pensó: ¡qué bonito es! Le gustó también la comida israelí y se fue al hotel.

Después de dos meses decidió irse a Miami, fue uno de sus lugares favoritos, porque le gustaba hablar inglés y le gustó tanto que se compró una casa al lado del mar.

Pero todavía le faltaba conocer México, porque le habían contado que era un lugar muy padre. Quiso ir a los restoranes y quiso buscar un lugar perdido para escribir una gran historia: “el descubrimiento de una isla llamada Mina Mina”. No podía creer que estuviera tan limpio y sin contaminación, la gente era muy linda, amable y hablaban muchísimos idiomas.

Con felicidad le pidió al Rey un jet para regresar a España y escribir todas sus aventuras y organizar su próximo viaje al espacio y poder hacer cuentos y películas de acción.