La casa Toyt

Seudónimo: Toy Gioco

A veces la gente puede escucharme. A veces pueden sentir mi presencia, pero nunca pueden verme, hasta que se adentran a la casa Toyt.

Algunas personas creen que esta es una casa embrujada común y corriente, como todas las demás: escenarios planificados, sangre en las paredes, payasos y monstruos de escultura, pero no, esta casa es distinta a todas las demás, esta casa realmente está embrujada, o empezó a estarlo cuando yo entré en ella.

Era 1923 cuando renté esta casa. Muchas personas me habían advertido que este lugar no era normal, pensaban que espíritus habitaban, pero no les creí. Yo quería esta casa para convertirla en la mayor y más aterradora casa embrujada de la historia, y así fue, pero no tal como me lo imaginaba.

Todo empezó cuando bajé al sótano de la casa Toyt, era un lugar oscuro y pequeño, que olía a humedad y a metal, se podía escuchar el caer de una gota de agua a lo lejos. Una ráfaga de viento me invadió y escuché un grito agudo. El suelo comenzó a moverse y el polvo tomo vida propia: se formaron figuras aterradoras en el aire convirtiéndose en criaturas de polvo. De pronto, las figuras salieron dirigidas hacia mí, y, antes de que me pudiera dar cuenta, las criaturas me atravesaron formando una punzada de dolor insoportable proveniente desde mi alma. Vi mi cuerpo caer detrás mío, pero yo seguía en pie.

Me llevé una gran sorpresa, ya que en segundos mi vida había cambiado por completo, me había convertido en un espíritu traslucido y espeluznante, era casi como si fuera una nube de polvo volando. De mi sólo quedaba mi alma y mis recuerdos, todo lo demás había sido transformado en una criatura fantasmal.

Me sentía muy solo, me habían arrebatado mi vida entera. Me habían sacado el alma, ahora mi vida ya no tenía sentido.

Pasaron unos cuantos días antes de que un nuevo propietario rentara la casa Toyt. Cuando bajó al sótano, me empecé a mover sin que yo lo controlara, se escuchó un grito agudo a lo lejos, el mismo grito que yo había escuchado esa noche. La escena sucedió tal como yo recordaba: el suelo comenzó a moverse, el polvo tomó forma propia a mi lado y juntos empezamos a formas figuras aterradoras en el aire. Todas la criaturas, incluyéndome, salimos dirigidas hacia el hombre recién llegado, y, antes de que me pudiera dar cuenta, yo era quien había atravesado su cuerpo; este cayó al suelo; donde segundos antes había estado parado el hombre ahora se encontraba un espíritu traslucido igual a mí.

Desde ese momento supe que ese era mi papel en mi nueva realidad. La casa Toyt nunca volvió a ser igual. Las personas que se adentraban a ese lugar se sometían a un terrible destino, al mismo destino que yo había sufrido.

A veces la gente puede escucharme. A veces pueden sentir mi presencia. Pero nunca pueden verme, hasta que se adentran a la casa Toyt y se convierten en seres como yo.