La dama del pelo flamante

Seudónimo: Wi

Una bella dama de nombre Florencia, caminaba por los largos pasillos exteriores del castillo de Marto, un país ubicado en el norte de Europa.

Se encontraba cantando y se acompañaba de su pequeño ukelele de madera. La bella dama estaba sufriendo por desamor, sus padres no la dejaban casarse con el hombre de sus sueños. A lo lejos vio un bosque de árboles, le llamaron la atención sus formas raras. Seguía cantando cuando llegó a la entrada del bosque, siguió sin temor. Escuchó un sonido proveniente del suelo, una planta de color rojo empezó a crecer a su lado, parecía una clase de enredadera y de la misma tierra salió una mujer que tenía una apariencia un poco extraña. “¿Quién eres?”, preguntó la dama un poco alterada. “Tranquila, soy tu hada madrina”, dijo la mujer, chasqueó los dedos y una almohada azul con una estrella apareció. El hada madrina le dijo a Florencia que se sentara: “Sé que estás sufriendo por desamor, pero yo lo puedo arreglar, solo tienes que dejarme trabajar y nadie recordará quién eres, excepto tu ser amado”. “No entiendo, ¿mis padres no sabrán quien soy y podré casarme con Jeremiah?”.

“Sí”, contestó el hada madrina, mientras comenzaba a mover los dedos. De repente Florencia estaba de pie y la almohada había desaparecido. Su cabello comenzó a levantarse, se hizo una pirámide y de pronto se le empezó a quemar, su cabello estaba en llamas. La bruja le pidió que cerrara los ojos y que pensara en lo que quería y cuando abriera los ojos aquello estaría frente a ella. Pidió que Jeremiah, su novio, estuviera ahí. Pero todo fue un engaño de la bruja, cuando abrió los ojos se dio cuenta de que estaba cayendo en la misma mancha distorsionada que parecía el agujero del que la mujer había salido. Florencia se dio cuenta de que ahora estaba en un lugar obscuro. Nunca se supo nada más de la bella dama.