La maga del fut

Seudónimo: La bruja

Hace algún tiempo, una bruja deseaba poder tener una cancha de fútbol, donde  jugar, ya que a ella le encantaba el fútbol y era muy buena, por mucho tiempo no encontró un buen lugar para jugar y demostrar lo buena que era.

Pasaron los años, ella solo jugaba en el jardín de su casa, hasta que un día la bruja recibió una llamada, en su sapifón, en la llamada le anunciaron que alguien importante  la había visto jugar y quería invitarla a un equipo, le dijo que habían decidido  aceptarla  en el equipo de fútbol “El caldero chorreante”.

La llevaron a conocer el lugar, pudo observar que este equipo tenía una cancha gigante que medía 50 y medias escobas mágicas, era un lugar maravilloso, este juego era especial porque la pelota era una “Dragobola” un dragón viviente en forma de bola. Al ver todo esto, la bruja se puso a pensar que su sueño por fin se haría realidad, por supuesto aceptó la oferta de ser parte del equipo. El equipo la recibió con mucho gusto y al verla jugar la llamaron “La maga del fut” y le dieron la camiseta número 17.

Por un tiempo, estuvo disfrutando mucho jugar en el equipo, hasta que un día en una jugada que hizo la bruja, la dragonbola se lastimó, tuvieron que cancelar los partidos hasta que se recuperara, la bruja se enojó muchísimo porque sabía que había sido su culpa, así que gritó, lloró, aventó su playera de la jugadora número 17 y renunció al equipo.

Se fue muy enojada y solo pensaba que su sueño se iba a desvanecer porque no podría seguir jugando. Regresó muy triste a su cueva, saludó a su gato, al brujo y se fue a su cuarto a llorar.

A la mañana siguiente le llamó el entrenador Harry, le dijo que regresara al equipo, que la dragonbola estaba bien, sabían que había sido un accidente, le pidió que asistiera al día siguiente al partido, pero ella se sentía muy triste y apenada con todo el equipo, no creía que la perdonaría por haber reaccionado así y por haber renunciado, sintió que no sería bien recibida.

Se quedó en su casa, pero todo el día estuvo muy triste y llorando, para tratar de calmarse salió a su lugar favorito y se tomó una cerveza de mantequilla, mientras estaba comiendo, pasó algo increíble, entró al restaurante el primer mago futbolista del mundo Dumbledore, no lo podía creer, con mucha pena se acercó a saludarlo, quería decirle que también ella era jugadora, él la saludo con mucho gusto, pudieron platicar un buen rato y ella decidió contarle lo que había pasado, hasta lo mal que ella había reaccionado, la escuchó con paciencia y le dijo:

-Tranquila, es importante que no te desesperes, debes enfocarte y así verás que tus sueños se hacen realidad, tu equipo te recibirá mejor de lo que esperas.

Así que al escucharlo, tomó valor y salió volando a la cancha del equipo “el caldero chorreante”, vio que aún había tiempo antes del partido, se disculpó por haber reaccionado así, el equipo la recibió con mucho cariño, le pusieron su camiseta número 17 y comenzaron a calentar para el partido.

Comenzó el partido “Sombrereros y conejos VS Caldero chorreante”, iban empate y en los últimos minutos… ¡Gol! los sombreros y conejos habían ganado, pero eso no le quitó la felicidad a la bruja ni al equipo.

Con esto, ella aprendió que lo importante no era solo ganar, sino divertirse y ser parte del equipo, ahora sabía que nunca debió haber reaccionado de esa manera y que es muy importante pensar bien las cosas y no tomar decisiones cuando está enojada.

Así la bruja siguió su sueño de jugar en una gran cancha de fútbol.

Fin.