Las peleas de Shiky Barbosa

Seudónimo: Mito

Era un día en el 3018, a finales del mes de octubre, en invierno, toda la gente en sus casas disfrutaba de la chimenea y un chocolate caliente, mientras la helada nieve cubría la ciudad de Majup.

Majup era una tierra muy bonita, también el país principal de la tierra. Poseía una tecnología superior a la de cualquier otra época, la gente prosperaba, los robots eran parte de la vida de la gente y eran útiles para las tareas diarias.

De repente, se escuchó un fuerte ruido en lo más alto de la ciudad, en la cima de la montaña Bomshak. Nadie sabía que pasó, la gente salió a las calles angustiada a investigar y averiguar qué era lo que había. Los grandes les preguntaban a los chicos:

– ¿Qué travesura hicieron ahora?

Y los niños con mucho temor preguntaban a sus madres:

– Mamá, ¿qué cocinaste que causó un ruido tan fuerte que sonó por toda la ciudad?

Pero los chicos no fueron y las mamás tampoco.

Pasaron varios días y nadie tenía la respuesta; a la gente le daba miedo salir a la calle y por toda la tierra se supo lo qué había pasado.

Esa noche, cuando el frío congelaba a la gente, se escucharon unos fuertes pisotones. Los niños gritaban a sus hermanos:

-Ya dejen de hacer ruido

Los padres pedían silencio para poder descansar, pero todos, aterrorizados, contestaban:

– No soy yo, no soy yo.

Pero el ruido cada vez se escuchaba más fuerte y más cerca. Entonces apareció Bambac.

-¡Aaaaaaaaaaaahhh!

La gente empezó a gritar y a correr por la calle, mientras Bambac se acercaba cada vez más y más.

Bambac era una científica, villana, fanática de los bombones. Su sueño era derretir la tierra y convertirla en un gigante bombón con sabor a algodón de azúcar. Desde chiquita desayunaba, comía y cenaba puros bombones. Estaba llena de caries y su mamá la castigaba, pero ella encontraba la manera de seguir comiendo bombones. En la escuela la molestaban diciéndole:

-Cabeza de bombón y comelona de bombones.

Un día se paró temprano y salió sin permiso a comprar todos los bombones de la ciudad. Su mamá la cachó y la castigó durante 3 semanas, sin salir de su cuarto. Pasaron los días y Bambac estaba muy aburrida; entonces se le ocurrió: “Un bombón gigante”. Durante semanas estuvo planeando el plan perfecto: apoderarse del mundo y convertirlo en el bombón más grande de la historia. Durante miles de años, estuvo trabajando en su guarida secreta, para convertir su idea en realidad.

Bambac empezó a apoderarse de la ciudad, pero no pasó mucho tiempo hasta que por fin apareció Shiky Barbosa, fuerte y poderosa, se acercó a Bambac y le dijo:

– Vete de aquí, no asustes a las personas, ya llegué yo para defender a la Tierra.

Bambac soltó una carcajada:

– Jajajajajaja, nadie podrá vencerme.

Shiky rápidamente puso a la gente a salvo en Heladit, su lugar favorito, una heladería. Entonces con su cinturón de superpoderes creó una capa de banana split que cubría todo el lugar. La gente se tranquilizó y alegró; mientras Shiky iba a pelear, ellos iban a poder disfrutar de un delicioso helado o sorbete.

Ahora sí comenzó la pelea. Shiky se enfrentó a Bambac y la aventó contra la pared; esta respondió aventándole una bala de bombón. Shiky se defendió y creó un escudo de algodón de azúcar. Las balas de Bambac rebotaron y cayeron sobre las armas de Bambac, creando una explosión de azúcar, de modo que Shiky salió victoriosa.

La gente pudo salir de vuelta a sus casas sin temor, la vida poco a poco regresó a la normalidad y el miedo desapareció por completo de la Tierra.

Pasó el tiempo y Shiky siempre ayudaba a todos en lo que necesitaran; ayudaba a los ancianos y niños a cruzar la calle, a las mamás a cargar el super y las pañaleras; a los animales les daba de comer y así se sentía paz y tranquilidad.

Un día a mediados de abril, en plena primavera, mientras la ciudad disfrutaba del sol, el canto de los pájaros y el sonido del mar, un viento terrible sacudió el océano y un tsunami empezó a cubrir la ciudad. Entre las olas apareció Shark, un villano, muy villano que quería acabar con la mitad del mundo y hacer de la otra mitad sus esclavos. Majup otra vez estaba en peligro, alguien tenía que salvar a la gente. Shark venía convencido de acabar con todos y nadie lo podía parar.

Todos buscaron a Shiky, pero nadie la encontraba; los niños gritaban:

-¡Shikyyyyy!

Pero no contestaba, no salía, no la encontraban.

Shark, unos días antes de invadir la ciudad, había entrado a la ciudad silenciosamente y había secuestrado a Shiky. Nadie se dio cuenta, nadie lo vio, y ahora ya no estaba protegiendo la ciudad.

Mientras la gente pedía ayuda e intentaba defenderse, la heroína, en la guarida donde estaba secuestrada, empezó a idear un plan de escape para salvarse y rescatar a todos. Cuando Shark volvió a su guarida a verla, Shiky ya no estaba. Se había escapado. Lo sorprendió por atrás, lo golpeó, y lo aventó al piso, pero él logró levantarse, le arrojó una red y la atrapó, pero ella, con sus dientes filosos, logró romperla y salir, aunque cuando lo hizo ya era tarde porque Shark había escapado.

Shiky encontró el camino para salir de la cueva y llegar a la ciudad; cuando llegó, vio la ciudad en caos y la única forma de detenerlo era atrapando a Shark. Pero el villano había desaparecido dejando un ejército de mini tiburoncitos atacando a la gente de Majup.

Shiky tenía una nueva misión, vencer el ejército y encontrar a Shark, pero nadie supo qué pasó después…

-Harry, ya es tarde, vas a llegar tarde a la escuela.

Harry despertó y se dio cuenta que solo fue un extraño sueño al que le faltaba un final feliz.