Las raquetas mágicas

Seudónimo: Pequeña traviesa

En un lugar muy lejano, un hombre amante del tenis, desecho sus raquetas, ya que estaban viejas y desgastadas; lo que este hombre no sabía, era que sus raquetas eran mágicas.

Así que cuando el juego de raquetas llegó al basurero entre otros desechos, la magia comenzó. A una de ellas se le pegaron unos imanes a la altura de los ojos y con eso ya pudo ver, también se le pegaron unas agujetas formando una especie de boca y con eso pudo hablar. Justo cuando la raqueta comenzó a buscar cosas para ayudar a sus compañeras a ver y hablar, un marciano llegó de vacaciones al mundo. Él quería tirar su basura en un bote y cuando llegó al más cercano, encontró a la pequeña raqueta mágica y se emocionó mucho porque nunca había visto una raqueta hablar, así que decidió invitarla a viajar con él; la raqueta sin pensarlo mucho aceptó la invitación y comenzaron el viaje.

Cuando llegaron a Marte, todos los habitantes se reunieron para recibir a su amigo que venía con una extraña visitante, pero en lo primero que pensaron fue que era una persona sucia, ya que los pelos se le paraban y tenía mugre encima. Ella les explicó que no es que sea sucia, sino que no tenía cepillo para peinarse, ni agua ara lavarse, y que su falta de arreglo y aseo era porque su antiguo dueño la arrojó a un basurero junto con su familia.

Los marcianos se conmovieron con la historia que acababan de escuchar, así que decidieron ayudarla, la bañaron y la arreglaron haciéndola ver muy limpia y peinada. La raqueta y el marciano compartieron juegos que cada uno conocía, viviendo muchos momentos divertidos y experiencias muy bonitas, no solo entre ellos, también con los otros marcianos. A pesar de la alegría de tener nuevos amigos, la raqueta se sentía triste al recordar a su familia; los amigos marcianos se dieron cuenta de que la raqueta no se veía del todo feliz y comentaron la situación con sus papás, quienes sugirieron invitar a la familia de raquetas a vivir con ellos.

Ya de regreso en el  mundo, la raqueta y el marciano encontraron de inmediato a la familia, enseguida buscaron imanes y cuerdas para ayudar a las demás raquetas a tener ojos y boca. Esta vez, antes de viajar de regreso a Marte, se bañaron y peinaron para quedar todos muy lindos.

Al ver su nuevo aspecto, se alegraron mucho y se pusieron a jugar juntos. En eso se encontraron con un oso y pensaron que era un peluche, ya que en el basurero habían visto varios, al verlo tan lindo y tierno lo abrazaron mucho sin saber que ese era un oso real, pero no se movía porque estaba dormido. Después de un momento de abrazos y mucho ruido, el oso se comenzó a mover y abrió los ojos; raquetas y marcianos lo dejaron de abrazar del susto, y pensaron que de tanto abrazo le habían dado vida, pero el oso les dijo que él era real y que por favor no se asustaran porque él era muy bueno, le gustaba mucho hacer amigos y quería jugar con ellos; todos estuvieron en duda un momento, pero luego aceptaron jugar con él.

Después de unos días de jugar el marciano, las raquetas y el oso, encontraron unas bicicletas y se les ocurrió ir a dar un paseo en ellas, pero al ver que las raquetas no podían porque no tenían pies, lo que hicieron fue buscar una canasta para poder amarrarla al volante de la bicicleta y poder subirlas ahi para que las raquetas los acompañaran en su paseo.

Al pasar las horas, se fueron a dormir muy cansados de tanto jugar y al amanecer el osito y las raquetas le enseñaron al marciano a jugar tenis, pero en un partido al pegarle a la pelota a la raqueta se le cayó la boca, entonces ella quería decirles que se le cayó la boca, pero no podía porque no tenía boca, entonces utilizó el idioma de movimientos de ojos que el marciano les había enseñado anteriormente, y con eso el oso y el marciano entendieron lo que sucedía. Buscaron la boca de cuerda y se la pegaron con un pegamento muy fuerte y después de un momento, siguieron su partido divirtiéndose mucho todos juntos.

Después de un día de muchos juegos, se fueron muy cansados a su cama a dormir, soñaron con viajar a un lugar llamado arcoiris, donde todo era de los colores del arcoiris, la comida tenía un detalle de arcoiris, incluso las casas tenían forma de arcoíris.

Este sueño fue el inicio de su nueva aventura.