Misión en Marte

Seudónimo: La narradora

Hace diecisiete años nació un bebé, un bebé que nunca debió existir en este mundo.

He vivido en el laboratorio desde que tengo memoria, viviendo bajo investigación y en en una literal burbuja no es una forma muy divertida de pasar la vida, pero lamentablemente es todo lo que he conocido. Tengo una habilidad, algo fuera de este mundo como solía llamarlo madre, algo irónico ya que no puedo vivir en este mundo. He vivido en esta burbuja con médicos, científicos, básicamente cualquier persona que quisiera investigar mi condición.

Me trajeron aquí cuando tenia dos años y más grande me explicaron como nací en Marte por eso tengo estas habilidades, me dijeron que después de un accidente en el planeta donde todos habían muerto pero que mi madre antes del accidente logró mandarme fuera hacia la tierra donde me encontraron y trajeron aquí donde una señora me nombro Isabela, la misma que hoy en día llamo “Madre”. Siempre me pareció rara la forma en la que llegué pero nunca me atreví a cuestionarla ya que aunque fuera mentira nunca me dirían la verdad.

Puedo vivir normalmente en las condiciones de Marte sin necesidad de un traje pero no aquí y esta burbuja en la que vivo es una cápsula que simula esas condiciones. En los últimos dos años, he visto a los médicos cambiar sus estudios, sé que están planeando algo grande, pero como nadie me me dirá que, no tengo idea de qué es. Mi madre siempre me dice que son unos cambios menores pero sé que miente porque desde que empezaron el nuevo proyecto se ha estado comportando diferente, distante.

Hoy fue diferente, cuando vinieron a entregarme mi comida también había una nota de Gwen, la científica principal, diciéndome que no me durmiera esta noche y que me explicaría todo en la mañana. Me quedé despierta por horas, porque aprendí hace un tiempo que no es bueno desafiar a Gwen, así que me quedé despierta entreteniéndome con cualquier cosa que pudiera encontrar hasta que llego a las siete de la mañana, entró en la burbuja con un traje especial y me explicó lo que ha estado pasando.

«Tenemos que llevarte a Marte», me dijo.

Nunca había estado tan confundida, ir a Marte siempre fue un sueño que me advirtieron nunca pasaría. “Comenzaremos a entrenar en unas horas pero supuse que necesitaras tiempo para prepararte.” «Espera, pero ¿por qué ahora?» Yo pregunté

“Hemos estado notado problemas en la Tierra desde hace un tiempo y calculamos que en unos año el planeta ya no será seguro para los humanos por lo que tendremos que buscar a donde ir, es una locura, lo sé, pero hemos tratado de posponerlo lo mas que se pueda pero temo que se nos ha acabado el tiempo. Antes de irnos debemos investigar el planeta para ver si es seguro. Tí tendras que investigar el planeta y enviar pruebas para analizar que tan seguro sería.

Estoy más confundida que antes, es la primera ves que Gwen me dice tanto sobre los experimentos que están realizando. Y no puedo mentir, estoy muy emocionada. “En cuanto tiempo llegaré?” Pregunté.

“Empiezas a entrenar en una hora, vendré a buscarte cuando sea el momento. Prepárate, tenemos mucho en lo que trabajar.

Han pasado tres semanas desde que comencé a entrenar y Gwen dijo que estoy lista para salir y que debo preparar todo porque mañana a las cinco de la mañana será la primera vez que deje este lugar.

Cuando por fin es hora de partir, me pongo el traje y el casco y entro sola a la nave. Gwen dijo que estarán monitorizándome en todo momento, sé cuál es mi misión y finalmente es hora de completarla.

No recuerdo mucho del viaje, logre dormirme después de despegar algo que no había podido hacer hace mucho, pero cuando me despierto no veo nada ni a nadie. Solo tierra roja y polvo por todos lado. Nunca había visto fotos de Marte pero lo que imagine nunca se pareció a lo que estoy viendo.

Cuando salgo de la nave después de quitarme el traje es la sensación más extraña que he tenido, es la primera vez que puedo respirar libremente sin miedo de que algo vaya a pasar y se siente increíble. Comienzo a caminar tratando de encontrar el lugar que me marca en el celular, hay algo extraño en todo esto, es como si alguien estuviera mirando pero no puedo verlo. Pero cuando logro ver una sombra, siento mi cuerpo caer al piso y lo último que veo es a alguien viejo después de que todo se volviera negro.

Me desperté atada a una silla bajo tierra, no puedo ver nada, hasta que suena una voz tan fuerte que tiemblan las paredes y todo en esta cueva cobra vida. Fue increíble, hay luces de todos los colores, máquinas que nunca había visto en mi vida y gente. Gente como yo.

No creo lo que estoy viendo pero cuando una mujer, la líder supongo habla, algo en mí se despierta.

«¿Quién te envió?» Preguntó en voz baja y ronca.

Una voz que conozco pero que no puedo ubicar.

“ ¿Cómo estas aquí?” Lo dice en una voz bajo tratando de estar tranquila pero reconozco la urgencia en su voz así que contesto rápido. “Vengo del planeta tierra.” dije. “Llegue en una nave para investigar el planeta.”

La mujer se me quedó viendo con tanta profundidad hasta que algo que vio la hizo retroceder y preguntar: “¿ Eveah ? ¿Cómo es posible? Pregunto

”¿Quién? Debe estar confundida mi nombre es Isabela.” Le pregunté ahora con más curiosidad que antes. “Tu nombre no es Isabela, es Eveah. Yo soy tu madre”

La miré durante varios minutos y hasta que en una voz baja le dije.

“¿De qué estas hablando, mi madre murió hace años. Los de la tierra me rescataron ” Y antes de que lo realizara esta gritando como era imposible, hasta que me detuvo y se sentó a explicar todo.

Me contó sobre, cómo había crecía con toda una familia hasta que fuimos atacados, algo que no conocía me arrancó de sus brazos y me llevó a un nave antes de volar toda mi casa. Me contó como fue algo tan horrible e impredecible que no tuvieron forma de detenerlo, mi padre murió en la explosión pero por algún milagro ella sobrevivió.

Empecé a temblar, todo lo que pensaba sobre mi vida era mentira. No me rescataron me raptaron, me arrancaron de los brazos de mi propia madre mi me sintieron toda mi vida. Mi mente empezó a dar vueltas pero cuando logré tranquilizarme todo se aclaro.

En ese momento todo cambió, vi lo que se suponía que iba a ser mi vida todo este tiempo en lugar de estar encerrada, despues de salir de la cueva encontró mi nave y con la ayuda de madre la volamos en pedazos, nunca más volvería a verlos y no me importaba si era el planeta en el crecí , dejaría que se destruyera sin mirar dos veces.