Salina y las reliquias mágicas

Seudónimo: Magia

Hay una pregunta que todos deberíamos hacernos, ¿Existe la magia? La respuesta es simple. Todos tenemos magia interior, pero algunos no sabemos cómo sacarla; nuestra historia empieza en la taberna de ogros “Marner’s”, con nuestra protagonista Salina, una maga, cazadora de seres mágicos y objetos muy peligrosos, conocida por las cantidades inmensas de poder que posee. Un día, el rey Mantícora decidió darle a Salina una misión, encontrar las diez reliquias mágicas de los diez reinos y traerlas a su castillo para protegerlas del mago malvado. El rey le dio una de ellas, la cual le ayudaría en su viaje. La reliquia era la bola de cristal del reino de los magos, que tenía la habilidad de ver el futuro, el pasado, y otros lugares y personas sin mencionar que es una de las reliquias más poderosas de todo el continente Sorum.

El rey le dio lo necesario para emprender su viaje; un rastreador mágico, un regresa memorias, una barita mágica, un mapa, un libro de hechizos y, sin mencionar su cetro echo con la rama de un árbol sabio y encendido con una lagrima de Hada llorona con la sabia del mismo árbol que el cetro tallado con la navaja más delgada del pueblo. Entonces tomó su bolsa, subió a su unicornio y emprendió su viaje hacia donde sea que la llevara el destino. En el camino hacia el fórum, Selina encontró a un viejo brujo muy poderoso poseído por magia obscura llamado Surtronyc, quien robó la bola de cristal y, en un intento desesperado, lo retó a una batalla de magia para recuperarla. Hechizo de luz, dijo Selina. ¡Hechizo de obscuridad!, dijo Surtronyc.

Los dos poderes se juntaron formando una bola de oscuridad y luz a favor de Surtronyc y provocando que Salina cayera al duro suelo, quejándose por el dolor. Con el poco poder y energía que le quedaba, Selina se teletransportó hacia un pueblo muy pobre, caminando hacia la aldea un niño mitad duende mitad ogro le preguntó ¿Eres una heroína?, así es pero necesito fuerzas ¿me podrían dar un poco de comida y agua chiquitín?, contestó Selina. Sí claro, venga por aquí, replicó el niño. Selina lo siguió hasta una cabaña alejada del pueblo, en el bosque obscuro de la soledad, se sentó al lado de la fogata en un sillón muy cómodo, mientras el Duende le ofreció una taza de chocolate caliente y le daba una colcha. Selina le preguntó ¿vives solo es esta cabaña tan grande? ¿No te gustaría acompañarme a una aventura para buscar unas reliquias mágicas que me hacen faltan? El niño, sin dudar, gritó un claro y contundente ¡Sí!

El niño tomó su mochila y su pequeño garrote, y emprendieron su viaje; de vuelta a la aldea se dieron cuenta de que un dragón se había comido el poco oro que les quedaba a los pobres Duendes, y fueron a enfrentarlo lanzándole un hechizo de sueño. El dragón se durmió, el duende sacó un cuchillo bañado en oro, que tenía en su pequeña bota, y le partió en dos el estómago haciendo que todo el oro cayera en forma de avalancha, mezclándose junto al oro que se había comido el dragón. Tomaron todo el oro y lo repartieron entre todos los duendes del pueblo, y, en agradecimiento, les dieron a los héroes un costal del oro.

Selina sacó de su morral un mapa y se lo dio al Duende, tú vas a ser el que nos guie hacia la bola de cristal dijo Selina. Está bien, entonces iremos aquí, el niño señaló uno de los lugares más peligroso de todo el mapa, el reino de lava hirviente.

Una vez que llegaron exploraron todo el lugar, desde el volcán de lava hirviente hasta las cascadas de la ira del fuego, pero no encontraron nada porque Surtronyc se les había adelantado y había destruido todo, incluso robó la llama eterna, que era la que hacía que todo el reino estuviera prendido en llamas, siendo una de las diez reliquias más poderosas. Si Surtonyc obtenía las diez reliquias iba a ser el mago más poderoso del mundo y quién sabe qué podría hacer con esas reliquias; en ese momento supieron cuál era el plan de Surtronyc, destruir todos los reinos y robar todas las reliquias de cada reino de Sorum. Fue entonces que, entre los escombros del lugar, encontraron a un lobo de fuego al que adoptaron como la mascota del equipo.

Más adelante, en su travesía, bajando de su unicornio, estaban caminando en el paraíso del rayo, donde estaba la espada caza tormentas, la tercera reliquia, esta vez le habían ganado a Surtonyc, pero un guardia se acercó y les preguntó ¿puedo ir con ustedes? ¡Claro que sí! Contestó el niño duende.

Llegando a la ciudad de origen de Selina, vieron que los guardias magos estaban arrestando a Surtronyc; Selina bajó rápidamente de su unicornio y corrió hacía sus padres abrazándolos. ¡Mamá, papá! Gritó Selina llena de lágrimas en sus ojos. Después de recibir a su hija con mucho afecto, sus padres dijeron extrañados ¿hija nos dejarías ver esa espada? En ese momento Selina se dio cuenta de que en realidad no eran sus padres y se rehusó a darles la espada. En ese momento un cambia formas se transformó y todo el lugar cambió a un paraje hecho trizas, el mago apareció tomándola con sus tentáculos de obscuridad y dijo veo que ya conociste a mi leal sirviente Chornic. Bueno como sea, ¿serias tan amable de darme a la caza tormentas? Selina no contesto nada. ¿a no?, entonces ¡lo sacare de tu cadáver! Dijo Surtronyc molesto. Chornic la aventó contra una pared, caza tormentas se calló de el morral de Selina rodando hacia los pies de Surtronyc. ¡Es mío, es mío, jajajajajaja! Surtronyc y Chornic atravesaron un portal mágico desapareciendo así de su borrosa vista.

Selina, ¿estás bien?, ¡responde! Gritó el duende preocupado mientras el lobo aullaba de desesperación. Un guardia, esta vez real, gritó todos atrás, le daré respiración boca a boca. Selina despertó rápidamente gritando ¡No, no, no, estoy bien, pero, ¡se llevó a casa tormentas! El duende replicó con la siguiente frase: no te preocupes lo vamos a recuperar y a todas las otras reliquias, esto no se quedará así, te lo prometo.

Selina asintiendo con la cabeza dijo a sus adentros Esto todavía no acaba. Mi hogar, desapareció. Decaídos por todo lo que paso volvieron a la taberna Marner’s por una cerveza para planear qué es lo que iban a hacer con el mago. Un guardia les arrebató al lobo y lo amarro a una antorcha clavada en la pared, mientras tanto nuestros héroes entraron a la taberna donde hicieron el siguiente plan.

Yo digo que tele transportemos las reliquias hacia acá dijo el guardián. Pero se los robarían en seguida contestó Selina. ¿por qué no descubrimos donde duerme y se los robamos en persona? Eso podría funcionar. El guardia comentó lamentándose: ¿Y cómo sabremos donde vive el anciano loco?

Con esto. Selina saco de su bolsa el rastreador mágico que le dio el rey manticora le dio, lo encendió, lo agito y en un abrir y cerrar de ojos aparecieron con el lobo de fuego en el campamento del mago y de su leal ayudante. Tomaron las reliquias y fueron con el rey manticora le entregaron las reliquias y el rey manticora les dio un costal de racnuts lunares, cada una de ellas tiene un valor de 10000 monedas de oro antigua, Selina le agradeció al rey y tomo el costal de racnuts lunares y se fueron a la taberna donde encontrarían su siguiente aventura

QUIÉN SABE QUE OTRAS AVENTURAS TENDRAN NUESTROS VALIENTES GUERREROS

¿FIN?