Solo contra el MUNDO

Seudónimo: Luna

Prólogo

Sol, luna, estrellas… Eso ves desde el planeta, pero ¿qué es lo que ves aquí abajo? Árboles, edificios, animales, coches, paisajes… y lo más importante: personas. Por esa razón viniste conmigo; no puedes ver a las personas, apenas me ves a mí… Y no es porque tu vista sea mala o necesites aumento; más bien es tu capacidad mental y psicológica: no la poseías y eso te impedía mirarme. Recuerdo lo que te sucedía antes de venir conmigo…

  1. Una noche en el centro comercial

En la noche, saliste a dar una vuelta por las calles: hacía viento y el cielo estaba nublado; era un silencio total, solo el viento se escuchaba. Helaba y decidiste entrar al centro comercial. Paseaste por las tiendas viendo qué te gustaba y lo agarrabas. En una de esas tiendas, te estabas probando una bufanda y, de pronto, escuchaste un ruido. Te asomaste y viste que la escalera eléctrica se empezó a mover sola. Te aterrorizaste y te metiste a los probadores temblando de miedo.

Una vez “a salvo”, te tranquilizaste y diste un suspiro de alivio. Pero escuchaste unos pasos acercándose a ti, acompañados de voces y susurros, obviamente eran personas. Así, te armaste de valor y saliste del probador dirigiéndote al lugar de donde salían las voces, los interceptaste, pero ellos te ignoraron, era como si fuesen invisibles. ¿O tú eras invisible? En ese instante volteaste a verlos, pero para tu gran sorpresa, habían desaparecido. Ese fue solo uno de tus miles eventos; solo en el mundo.

  1. EL PARQUE TENEBROSO

Osos de peluche, juguetes tirados, el arenero vacío, arena esparcida por los columpios. Caminabas dando vueltas por el parque; de pronto, viste un gato que salió corriendo, espantado. En ese momento te dio miedo al pensar por qué se había espantado; escuchaste el ruido de una cadena rechinando, al ver eso te quedaste inmovilizado. ¡El columpio se movía solo! Saliste huyendo fuera del parque. Te tranquilizaste un poco al subir una cuesta, pero no duró mucho esa tranquilidad. Viste una pelota yéndose para abajo, parecía que alguien la hubiera lanzado, volviste a tener otro episodio idéntico al de hace unos minutos. ¡Estabas perdido! No querías volver al parque ni por nada, pero tampoco podías dirigirte a la salida, ya que por allá se encontraba en donde habían lanzado la pelota quien fuera que fuera, no había escapatoria…

 

  1. ME ENCONTRASTE

Un día, mientras tenías uno de tus episodios anormales, corrías intentando huir, hasta que te sentiste a salvo, fue como si alguien te hubiera abrazado, volteaste a verme y fue ahí donde nos conocimos. Desde ese momento, nunca, por ningún motivo te separaste de mí, te ayude a superar tus episodios terroríficos y lograste comenzar a verme, te sentías seguro junto a mí.

 

 

  1. UN MUNDO MEJOR

Lento, tranquilo, pero no seguro. Sabías que esa mañana al levantarte había cambiado algo, te sentías diferente, te sentías seguro y confiado, te asomaste por la ventana y sí, había cambiado algo realmente visible.