Un maestro inolvidable

Seudónimo: Virus

Hace mucho tiempo en una escuela había un niño llamado Zury, él tenía 9 años, siempre usaba tenis naranjas, era pequeño, inteligente y todo le salía bien. Zury iba a pasar a 4º de primaria, él tenía cuatro amigos Alberto, Jaime, Raymond y Fico. Al pasar a 4º grado conocieron a su maestro David, era un maestro alto, inteligente, también era nuevo en la escuela. Al principio los 5 niños se pusieron de acuerdo para que el maestro no los dejará trabajar, entonces cada día uno de ellos hacía una travesura.

Un día estaban en el recreo y vieron que el maestro estaba con otro grupo de niños jugando, esto les pareció extraño porque no era su grupo y parecía que se llevaban muy bien. Cuando regresaron a clases estaban serios, el maestro entró callado, escribió en el pizarrón el tema que verían y dio su clase. Alberto, Raymond, Jaime y Zury estaban callados, atentos a la clase, notaban al maestro raro, tranquilo y alegre ellos no se explicaban por qué. Al pasar los días en los recreos veían que su maestro jugaba con otros grupos y no con ellos, eso hizo sentir mal a los 5. Entonces todos se pusieron de acuerdo para hacer algo y que el maestro David jugara con ellos, esto les costó mucho ya que no les hacía caso, no los volteaba a ver y ellos se sentían ignorados.

En una clase, el maestro les pidió que sacaran la tarea que les dejó y que pasaran a explicar, cuando le tocó el turno a Zury el maestro David lo felicito, y esto lo hizo sentir alegre. Entonces en el recreo Zury se juntó con otro grupo y el maestro se acercó con ellos a jugar, Zury estaba contento porque se dio cuenta que su maestro era el mejor en fútbol. Al regresar a clases Zury les contó todo lo que jugaron y fue como los demás le dijeron a Zury: -¿Por qué a ti hasta te felicita y a nosotros no? Zury a ti todo sale bien siempre, ¿Pero cómo podemos acercarnos al maestro si no nos hace caso? y Zury respondió: -Me he dado cuenta que el maestro no nos ignoraba, éramos nosotros que al hacer travesuras no dejábamos que diera su clase y eso lo molestaba y él cree que somos nosotros los que no queremos conocerlo. A lo que los 4 se quedaron pensativos.

Al siguiente día Zury llegó con un chocolate para el maestro y él le contestó: -Zury gracias, nos vemos en el recreo. Los 4 se le quedaron viendo, Jaime se acercó y le preguntó al maestro David: -Maestro puedo jugar con ustedes en el recreo, el maestro le contestó: -Claro, los que quieran jugar los espero en el recreo, fue así como los 5 llegaron a la cancha de fútbol, Zury y Jaime le dijeron que si podían jugar Alberto y Raymond y respondió: -Claro, vamos a jugar.

Todo el recreo estuvieron felices, vieron como el maestro era bueno jugando.

Regresando al salón, los 5 se acercaron al maestro y le pidieron una disculpa por haber interrumpido sus clases los primeros días, y el maestro David contestó: -Está bien, sólo yo quiero que ustedes estén tranquilos en la clase, y que todos podamos llevarnos bien. Entonces pasaron las semanas y los 5 trabajaban, entregaban tareas, participaban y el maestro sabía que debía recompensarlos por todo el esfuerzo que estaban haciendo así que decidió darles una sorpresa y pido un permiso para que les pudiera llevar un videojuego y actividades donde pudieran divertirse.

Desde ese momento Zury, Alberto, Jaime y Raymond se dieron cuenta de que tenían al mejor maestro, cada día participan en sus clases y ya no hacían travesuras y fueron felices todos en 4º de primaria. Fin