Una historia mal contada

Seudónimo: La papa voladora

Mi nombre es Lucia, vivo en una ciudad cerca del centro de España, durante años se ha contado la historia de España pero no es correcta, en mi país se ha hecho un secreto confidencial, pero aquí todos lo saben, ya que mi ciudad no es normal, no se conoce y tiene una peculiaridad importante, en mi ciudad, hay héroes, y donde hay héroes, hay villanos, por lo que es una ciudad muy problemática, pero no es un problema para mi, ya que formo parte del equipo de superhéroes, apenas a mis 15 años comencé a descubrir mis poderes, y junto a mis amigos formamos el equipo, pero primero, les contaré desde el principio.

Yo, como cualquier otra adolescente iba a la escuela, había faltado varios días y estaba distraída. El día en el que volví, me encontré a una persona, era alguien llamada Amelie, era la estudiante estrella, pero yo era nueva, investigué los alrededores y la encontré, estaba molestando a una de las niñas, no me pareció correcto, así que la enfrenté, me vio con cara seria, por alguna razón, se fue. Crecimos y empecé a ver que se acercaba a mi, trataba de ser mejor persona, así que la ayudé a eso, nos volvimos buenas amigas, hasta convertirnos en mejores amigas.

Ahora tengo 24 años y seguimos salvando el mundo, hasta el día de hoy, que pasó algo muy inesperado. El equipo se conforma por Mi mejor amiga Amelie, Andrew, Melissa, Ronaldo y claro, yo.

Durante días entrené para mejorar, no podía dejar de pensar en Melissa y sus rudos comentarios, pasaba todos los días entrenando, el equipo se empezaba a preocupar por mi, pero yo no estaba consciente, solo me concentraba en entrenar. Estuve 4 meses entrenando, el equipo enfrentaba villanos solos y yo no salía de mi habitación. No importaba lo que me ofrecieran, el equipo se terminó separando, pero aún así yo continué y lo logré, pronto mejoré mucho.

Melissa estaba celosa, pero no me importaba, nadie podía vencerme, vencía villano por villano y resolvía problema por problema. Todos me amaban, e incluso el equipo volvió a reunirse, ¡era perfecto!

De pronto, llegó una noticia, un nuevo villano había anunciado su llegada, peleamos por horas ese día, un rayo atacó a Amelie, lastimándola, corrí hacia ella y traté de ayudarla, poniéndola en un lugar seguro, tuve que esquivar cada ataque, no podía arriesgarme a que me descubrieran, quería apresurarme y pronto capturarlo, y al final lo vencimos, podía ver la cara de envidia en Melissa, pero la verdad, no era importante, siempre terminaba con esa cara, solo que me empezó a aburrir, ¡Siempre era un nuevo villano! ¡Nuevo villano! Era demasiado repetitivo, pero ¿Qué podía hacer yo?, era mi trabajo, y aunque era repetitivo, al final igual lo disfrutaba. Después de pelear, regresamos a la guarida,y nos fuimos a dormir, estaba agotada, fue demasiado por un día, aunque estaba acostumbrada.

Al día siguiente Andrew me llamó, ¿qué será? Me pregunté en lo que caminaba a donde él estaba. Al llegar al punto de encuentro, me miró muy serio.

-Lucia, eres la chica más impresionante del mundo y no podría evitar no decírtelo

Yo empecé a temblar, ya sabía lo que diría, pero yo no sentía lo mismo.

-Andrew: Lucia, me gustas

-Lucia: Andrew, lo siento mucho, pero no siento lo mismo, solo te veo como un buen amigo.

Lo vi alejarse con cara triste, me sentí mal, pero no podía hacerlo vivir en una mentira, era demasiado cruel. A mi me gustaba mi mejor amiga Amelie, sus hermosos ojos marrones y pelo café y chino, era hermosa.

Al amanecer, desperté feliz y lista para el día, aunque no quería pelear hoy, todo iba exactamente como lo planeado y tuve un gran día, salí a tomar un helado con Amelie, la acompañé a afilar sus armas e incluso fuimos a su guarida, estuvimos viendo películas y cosas así, fue un día de descanso.

De pronto, comencé a ver algo raro, veía sombras y gente conocida, algo como Melissa, no creí que fuera nada hasta que…

Al día siguiente llegó como de costumbre otro villano, pero este era diferente, era ¡¡¡¡¡imposible de vencer!!!!!  Y se nos hacía conocido de alguna manera… ¡Claro! Era Melissa… peleamos y peleamos y cuando menos lo esperé, lanzó un ataque que nos hirió a todos, terminamos en el suelo, pero descubrí un nuevo poder, usando toda mi furia, viajé en el tiempo y lo pedí, y así cayó, de nuevo, pero era raro, terminé sin energía, nunca me había pasado eso, era como si… me hubiera debilitado.

-Melissa:JAJAJAJA veo que no eres tan fuerte después de todo…

Melissa agarró a Amelie por el cuello.

-Melissa: ¿Qué pasaría si algo le pasara? Se ve que le tienes cariño…

No pude hacer nada, hasta que mi cuerpo empezó a emitir ondas de color, empecé a sentir fuerza, mucha, no recuerdo lo que pasó, sólo recuerdo haber visto a Amelie desmayarse, y con mi furia solté un golpe, después solo habia despertado en mi cuarto, me habia desmayado, pero lo logré, pude salvarla.

La ciudad estaba llena de posters y estatuas sobre mi, todos me amaban, era la mejor heroína de todos los tiempos, el alcalde propuso un gran baile, y claro nos invitó, me preparé para ir, con un vestido de noche como todos los demás, estaba ansiosa, al llegar había mucha gente pidiéndome autógrafos, pero yo estaba enfocada en Amelie, llevaba un vestido azul celeste, con gemas en las mangas, un increíble diseño de rayas azules con hilo brillante, y un velo blanco con brillo morado, me acerqué y la saludé, justo cuando llegué con ella empezó a sonar música, y me invitó a bailar, estaba confundida, ¿no se supone que ella no me veía así? Pero, en ese momento no me importó, bailamos toda la noche, al salir me agarró de la mano, y me alejó de la fiesta, a un lugar oscuro, cerca de la luz lunar, lleno de estrellas y hermosas flores,”¿Lucia?” “¿Si?” Pregunté confundida

-Amelie: Hay algo que debo decir

– Andrew: vamos chicas, ¡corran!

Me arrastró hacia el camino de regreso y no pude terminar de escuchar lo que me diría Amelie. Estuve despierta toda la noche pensando en qué quería decirme, ¿Sería que sentía lo mismo que yo?¿Me odiaría? ¿Me pediría algo? ¿Era algún secreto? No dejaba de preguntarme, de pronto, me entró hambre así que salí de mi cuarto y fui a buscar comida, pero me sorprendió verla, ahí, sola, preparando un café, parecía agotada, cuando me vio, saltó y cayó al suelo.

-Lucía: Lo siento no quise asustarte

-Amelie: no importa,

Se levantó y me miró, me vio como nunca lo había hecho.

-Lucía: emm, ¿Por qué estás aquí sola?

-Amelie:no puedo dormir, me siento algo sola

-Lucía: sí quieres, puedo acompañarte hasta que te duermas

-Amelie: ¿harías eso por mi?

-Lucía: claro, si tu quieres.

Asintió y la acompañé, se veía agotada, tenía ojeras, el pelo desacomodado, pero nada me impedía querer ayudar. Estaba pensando en la fiesta mientras ella dormía, y cuando noté que había caído dormida, me levanté para irme, pero tomó mi mano, “quédate” me dijo, asentí y me quedé un rato, pero desperté y estaba ahí con ella, acariciando suavemente su cabeza.

¡Me había dormido! ¡Con ella! ¡Acariciando su cabeza! ¡Y ella recargada en mi hombro! Me sonrojé y me levanté con cuidado, fui al baño a verme, parecía tomate. Regresé al cuarto para verla, pero justo en ese momento sonó la alarma de villano, la desperté y fuimos juntas, al terminar la pelea me dijo al fin lo que tanto quería decirme, ¡le gustaba de regreso! Así que terminamos siendo novias.

Y así era, salvando vidas, y todo era perfecto, pero nadie esperaría, que yo era la villana.

-Amelia: Si, así termina el cuento, una historia mal contada, donde la que salvó el mundo, se malinterpretó como villana, por haber cometido un solo error.

-Hijos: ¿Cuál fue ese error mamá?

-Amelia: Ganar la última batalla, le costó la vida y nadie lo creyó.

FIN